regreso, esta vez para quedarme

Regreso,
esta vez para quedarme
en este cielo limpio
de manos abiertas,
sonrisas y besos,
de asedios que hieren dulcemente
y recibo el consuelo de los adioses 
jamás articulados;
los guardo en un estuche al que prenderé fuego durante el ocaso,
y arderán las voces
--¿he dicho voces cuando quise decir silencios?--
los ojos aniquilados,
nuestros corazones prenderán
como el vasto papel escrito y olvidado en un sótano, 
en la soledad de la bandeja de entrada, tal vez 
amontonado en la papelera, junto a las facturas de luz de agua de ofertas de adsl;
el humo, cuerpo sin cuerpo, 
que envuelve y ahoga,
irrespirable 
calará mis sueños,
pues eso es morir y, sin embargo, continuar soñando.

Comentarios

Carla Ozone ha dicho que…
Un amigo me hizo ver el otro día que las casas no se construyen sólo con cal, se necesita arena para crear argamasa. Hablaba dándome consejo sobre las relaciones íntimas, donde para crear unión se necesita tanto aceptar lo bueno como lo no tan bueno. Tus dos últimos poemas me han hecho recordar ésto. Enhorabuena por tu blog, y tu sensibilidad.
Esther Rodríguez Cabrales ha dicho que…
Oh, Carla. Qué alegría que quede vida aún.