martes, septiembre 27, 2016

Tienda online

Os presento mi nueva tienda, a la que estáis todos invitados.
No hagáis mucho ruido. Están leyendo.

viernes, septiembre 23, 2016

Glenn Gould

《We do not play the piano with our fingers but with our mind.》

martes, septiembre 20, 2016

Vicente Gallego

Esta tarde soy rico porque tengo
todo un cielo de plata para mí,
soy el dueño también de esta emoción
que es nostalgia a la vez de los días pasados
y una dulce alegría por haberlos vivido.
Cuanto ya me dejó me pertenece
transformado en tristeza, y lo que al fin intuyo
que no habré de alcanzar se ha convertido
en un grato caudal de conformismo.
Mi patrimonio aumenta a cada instante
con lo que voy perdiendo, porque el que vive pierde,
y perder significa haber tenido.
Ya no tengo ambiciones, pero tengo
un proyecto ambicioso como nunca lo tuve:
aprender a vivir sin ambición,

en paz al fin conmigo y con el mundo.

sábado, septiembre 17, 2016

Una flor tan alegre. Emily Dickinson.

So gay a Flower
Bereaves the Mind
As if it were a Woe -

Is Beauty an Affliction - then?
Tradition ought to know -

viernes, septiembre 16, 2016

Anne Carson

Ciudad del amor.

Ella se adentra.

Maiz húmedo.

Trenza amarilla.

Por su espalda.

Variación sobre el poema Love town de Anne Carson.

martes, septiembre 13, 2016

Tiempo



El tiempo es una fuga de sí mismo;
irreductible, canta,
se precipita por esencia
a nada, al sólo tiempo.

César Simón

domingo, septiembre 11, 2016

En mi sueño

Hoy

en mi sueño

he soñado

que era anciana

una mujer hermosa

de melena blanca 

y que esa anciana

en su sueño 

soñaba a su vez

que era joven

una mujer hermosa

de oscuro cabello

y todo era perfecto

así 

siendo todo un sueño

siendo todo sin ser.

sábado, septiembre 10, 2016

viernes, septiembre 09, 2016

Tren sin retorno

Nadie nos advirtió 
que la vida iba tan en serio.

Pierdes a tu padre
sin que nadie
te ponga sobre aviso
para despedirte
como nunca has hecho
ni incluso
como cuando
por vez primera
dormiste fuera de casa
en el Monasterio de piedra.

Y pierdes
amores, amigos, trabajos.
Pierdes vida
y ganas muerte.
No hay patrones ni reglas.

La cuenta de pérdidas
crece
inconmensurable. 

Pierdes libros, poemas, momentos, palabras.

Un tren que se aleja.
Quizá quisiste subir.
También los trenes se pierden
y no regresan.

Te pierdo a ti.
Tren sin retorno.
Y qué gano a cambio.
Tal vez, a mí misma
y un puñado más de muerte.

lunes, septiembre 05, 2016

miércoles, agosto 31, 2016

Entropía

a estas alturas
puedo
estoy en condiciones de afirmar
me atrevo, de hecho, a verbalizar
que estoy fuera del mundo
que me he ido
me he ido de mí
de mí y de todos
de todo en cuanto estaba
de todo y de todos
fuera del mundo
me he ido de mí y del mundo
me hallo
en el afuera de todo

allí

donde tú no estas.

domingo, agosto 21, 2016

sábado, julio 30, 2016

Silencio

Treinta días de silencio.
Se dice pronto.
En el más absoluto
de los silencios.
Qué luto.
Qué orfandad.
Si, al menos, me llegara
aquí
a mis manos
no digo nada
tan sólo
si sólo fuera eso
fíjate qué poco
una señal, digo
una estrella
aunque estuviera
la pobre
qué lástima
apagada.

sábado, julio 23, 2016

viernes, julio 22, 2016

sábado, julio 16, 2016

Extraña felicidad

Alrededor de aquella mesa se congregaban los hombres más influyentes del mundo. Todos discutían asuntos importantes haciendo aspavientos con los brazos. Uno de ellos llevaba una nube sobre la cabeza y, cada vez que hablaba, rugía un trueno. Otro, al discutir, se reflejaban en sus ojos lingotes de oro y diamantes. Había entre ellos un hombre con un saco negro cubriendo su cabeza. No hablaba, ni falta que hacía, porque a su alrededor sonaba una tétrica música mortuoria que haría temblar al más pérfido de los seres. Solo un pequeño hombre mantenía la calma. Le volaban luciérnagas, mariposas y libélulas. De su boca emergía una rama muy verde que brotaba rápidamente y crecía retorciéndose por la sala, ocupando cada rincón. Todo se llenó de flores y trinos cuando llegó su turno y, los hombres importantes, indignados, se devolvían miradas llenas de incomprensión. Era como si el verde les hiciera daño a la vista. El canto, a los oídos. Las palabras sensatas, al corazón. Nada se solucionó aquella tarde pero, por un instante, muy muy breve, un arco iris ocupó el lugar del nubarrón, un silbido salió de los labios del verdugo, los ojos del ambicioso hombre se cuajaron de pequeños pájaros picaflores y todo tuvo la hermosa similitud de un cuadro del Bosco. Fueron segundos de una extraña felicidad.

jueves, junio 30, 2016

Amenorrea

La robot humanoide provista de una vagina artificial en activo, llora desconsoladamente al contemplar una simple amapola.

domingo, junio 26, 2016

James Rhodes

La flor

El hombre que tragaba cristales se atrevió con una flor. Murió al instante.

viernes, junio 24, 2016

Viaje en cuatro actos

Hace unos años, cuatro quizás, se me alentó para que escribiera un poema y participara en una antología, dirigida por Begoña Callejón y Ana Tapia, sobre el viaje. Fue una edición preciosa en la que participaron poetas de verdad y, eso, me llenó de orgullo. Elena Medel, Luis Bagué Quílez, Ben Clark, Vicente Luis Mora por mencionar algunos de ellos. Bajo el auspicio de la lectura atenta de Valery y de su Cementerio marino, se gestó mi poema que, hoy, al releerlo siento rechinar algo dentro, errores que no vi adecuadamente por ese resbalar que propicia la maternidad, donde el mayor problema es tener alimentado y abrigado a tu bebé. Ah, la vida. Cuánto se aprende de ella. Cuánto relativiza. Y cuánto se la valora.
Por eso hoy reparo en su lectura, después de tanto tiempo, y pienso que esos errores que cometí ya no se pueden corregir. No en ese libro. Podrán evitarse en otros poemas, a pesar de que aparezcan otros peores, digamos distintos, pero no ése. Aprendo y soy dadivosa, me gusta, me hace sentir libre y feliz. Mi viaje en cuatro actos es altamente críptico. Extraño. Pero aún hoy lo escribiría.

jueves, junio 23, 2016

La oferta


Fue claro. Ascenso a cambio de un brunch. Me puse poca ropa. Mucho maquillaje. Ningún prejuicio. Tomamos un red velvet. Café. Smoothie de apio y zanahoria. Le masturbé con paciencia  y me ofreció sobre su índice una gota de jugo para degustarlo. Sólo después se detuvo su corazón y cayó sobre mí, como una gran muralla en ruinas. El estúpido jamás despertó.

viernes, junio 17, 2016

Pedazos



-Me temo que la parte que a ti te sobra es la parte que me falta a mí, expuso el rostro con boca pero sin ojos.


El rostro sin boca abrió mucho los ojos asintiendo.

La oreja, al margen, escuchaba atenta lo que allí se decía. No comprendía del todo dada su ineptitud.

Sólo faltaba un cuerpo donde adaptarse. Eligieron a una mujer que atendía cariñosamente a su bebé en el jardín. Los tres pedazos orgánicos abrazaron, en orden, el rostro de la mujer que, extrañada al principio, pronto adoptó un nuevo carácter, dándole una violenta e impetuosa orden al bebé para que dejase de llorar.

El bebé aún lloró más, si cabe, al no comprender lo que le indicaba aquel adusto hombre desconocido.

miércoles, junio 15, 2016

La playa



El grano de arena que es el mundo
es arrojado con fuerza desde la pala del niño. 

Arrastrado por el viento. Engullido por el mar.

jueves, junio 09, 2016

El soldadito de plomo


Y Pedrito, tras largas tardes de hastío sin su querido compañero, de desencajársele la mandíbula bostezando, de tanto aborrecer al resto de sus muñecos, de tan soporífera espera, quiso ser él mismo quien abriera el vientre de aquel deseado enorme pez azul y naranja y plata , asestando aquí y allá afiladas cuchilladas ante la atónita mirada de su madre. Y cuando llegó a las nauseabundas vísceras del pescado maloliente, al no encontrar nada extraordinario dentro, salvo el estúpido esqueleto de espinas, se dirigió hacia la ventana y emuló el definitivo salto de su inseparable amigo.



Variaciones sobre la muerte.

El muchacho, antes de arrojarse por la ventana, se clava el cuchillo junto al corazón, después cae sobre la acera. Ensangrentado se levanta y, al percatarse de la inutilidad de su acto, se dirige hacia la estación de ferrocarriles, dejando a su paso un reguero de sangre. Camina sobre las vías y deja que un feroz tren lo arrolle. Sólo después, se lanza a la aguas de un río embravecido que lo arrastrará hasta un océano lento que lo escupirá como una flema a la orilla de una tierra extraña donde será rescatado por un ave zancuda y parlanchina y llevado hasta mismísimo rey.

lunes, junio 06, 2016

La mano

Por imposible que parezca, vivo con una mano. Es mansa como una paloma. En sus cinco dedos guarda todo el erotismo jamás imaginado. Al regresar del trabajo, me espera bajo las sábanas, tendida y abierta como una flor, como una boca, como una herida. Aguarda mi limpio regreso de colonia y cremas, y sube sigilosa hasta mi boca, introduciendo sus dedos, que se enroscan con mi lengua, apareciendo y desapareciendo, mojados y templados, suaves como la seda, para bajar hasta mi hendidura, mojar  y frotar, quedarse dentro, entrar y salir, infinitamente despacio, hasta el salvaje goce.
Sin embargo, ha averiguado que salgo con mujeres, con las que hablo y río, y está tremendamente celosa. Tengo miedo de su violenta expresión, de la tensión de sus cinco dedos. He escondido todos los cuchillos que hay en la casa por temor a que me hiera. Incluso los diabólicos alfileres con los que hemos jugueteado siempre al límite. Mas hoy la encuentro, agazapada tras la puerta, empuñando una percha metálica. Viene hacia mí, loca de cólera.