viernes, octubre 10, 2008

Negro, muy negro


Raymond Chandler

Decir novela negra es como decir Raymond Chandler pues fue él quien acuñó el término en su libro El simple arte de matar.


Aunque sería Dashiell Hammett el verdadero fundador del género -eso he leído-.

Dashiell Hammett

(Esta era la revista en donde publicaba sus relatos allá por los años 20)


Hay que ver qué individuos tan adecuados.


Me preguntaba, antes que nada, y ya que me tocará escribir sobre ello, qué elementos son los que deben definir a una novela negra, y me encuentro con palabras muy asiduas a los periódicos como miedo, violencia, injusticia, corrupción e inseguridad. Voilà! Chandler trabajaba de reportero en el London Daily Express y en el Bristol Western Gazette. Si a eso le sumamos su interés por la escritura, es comprensible que deba salir algo así como una novela negra. Inevitable. No basta entonces con que sólo aparezca un muerto, porque el muerto ya lo tengo. Por lo demás el texto narrativo debe contar con una atmósfera asfixiante y un lenguaje crudo, directo. En este tipo de relatos prevalece la sostenibilidad de la imagen decadente de la sociedad, y por ende, la falta de ética.


En algún sitio he leído también que la novela negra es una suma de género policiaco y violencia, y que existen tres tipos de novela negra dependiendo del punto de vista: la del detective, la del criminal o la de la víctima. Asi que, tengo el muerto y el punto de vista.


¿Es suficiente con esto para comenzar a escribir un relato de este género? Hombre, pues no, claro. Hay que sentir que se escribe para .Maten, maten ustedes pero con arte, como hacía Chandler, y después lo contamos.