martes, febrero 21, 2017

Samuel Beckett. Something there

Hay algo allí
dónde
ahí fuera
fuera dónde
afuera
qué
la cabeza qué más
hay algo ahí en algún lugar fuera
de la cabeza
se ha esfumado
el débil sonido  tan breve
y el mundo no se desnuda
el ojo
se abre de par en par
tan de par en par
que hasta el fin
nada
lo cierra de nuevo
entonces el tiempo extraño
afuera
en algún lugar ahí fuera
así como si
como  si
algo
no la vida
necesariamente

Pésima traducción. El original aquí

lunes, febrero 20, 2017

《poema sin título 》

Yo querría
ser un gato
para atrapar rayos de luz
con las patitas
defenderme
de las sombras
que acechan
correr de lado
como en una danza griega
al escuchar la dulce melodía
de un chalimeu.
Yo querría
ser un gato
noble y hermoso
un raro gato egipcio tan puro de blanco
para jugar
abiertamente
con tu cuerpo sin vida
ante la mirada del mundo
sin que nada pasara
sin que absolutamente nada
cambiara
y así desertar
por fin desertar
desertar
de la palabra,
ser libre
por fin
ser libre.

sábado, febrero 11, 2017

Elizabeth Bishop




El arte de perder no es difícil de dominar;
demasiadas cosas parecen tan colmadas en el intento
de perderse que su pérdida no supone un desastre.

Pierdo algo cada día. Acepto el aturdimiento
de perder las llaves, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Entonces practico perder aún más, más rápido:
lugares, y nombres, y donde dijiste que viajarías.
Nada de esto supondrá un desastre.

Perdí el reloj de mi madre ¡Y fíjate! mi última pérdida, o casi,
mis tres adoradas casas.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Perdí dos ciudades amadas. Y un vasto  reino que me pertenecía,
dos ríos, un continente.
Los añoro pero no supuso un desastre.

Incluso perderte a ti (tu voz bromista, un gesto que adoro) no habré mentido.
Es evidente que el arte de perder no es difícil de dominar
aunque escrito pueda parecer todo un desastre.

Versión mía. El poema original está aquí

sábado, febrero 04, 2017

Fernando Pessoa

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
de mi cuarto de uno de los millones de gente que nadie sabe quién es
(y si supiesen quién es, ¿qué sabrían?),

(el resto del poema aquí)