viernes, abril 27, 2012

Sin fin.


Después del fin del mundo, desorientados, logramos llegar a otro mundo en donde nos topamos todos los que habitábamos ese otro mundo ya extinguido. También por allí se rumoreaba la llegada de un fin del mundo y no quedó más remedio que organizarse para el fin del mundo del fin del mundo. Al llegar a ese nuevo mundo del fin del mundo del mundo ya extinguido, no se hablaba de otra cosa que no fuera el inminente fin del mundo. Asustados, comenzamos a organizarnos para el fin del mundo.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...