
No hay nada más hermoso
que una amapola
naciendo
entre la nieve.
Como una boca
que se abre
en un grito oscuro.
Las amapolas,
como los hombres,
nacen y mueren casi al instante.
No hay nada más sublime
que una amapola
muriendo
entre la nieve,
en un grito que escapa,
creando espacio
sólo para el nacer de una nueva amapola,
de una boca,
de un poema
balbuciente,que al menos relate
la belleza de la nieve.
5 comentarios:
esther...
es bellísimo!!!!
Me gusta, chica.
...quizás casi, casi tan bonito como eso que dices es decirlo como lo dices...
Hola Esther, desde La Esfera te mandamos un saludo.
Bonito texto.
¿Para cuando una de tus creaciones en La Esfera Cultural?
Querida Esfera, después de mis tediosos exámenes, quedo libre para enviarte, con mucho gusto, alguna nadería mía.
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