viernes, diciembre 12, 2008

Primeras luces

Una arteria de neones –blancos, rojos-

divide la ciudad en

hemistiquios urbanos,

mientras la

noche

se

arquea

sobre su vientre

hasta desaparecer.

12 comentarios:

Marisa Peña dijo...

Me gusta mucho Esther. Has sido todo un descubrimiento para mí, tu sensibilidad, tu creatividad. Gracias por compartir tus versos y los míos. Un abrazo

Esther Cabrales dijo...

Pues Marisa, a mi me ha pasado algo similar contigo... gracias por estar ahí.

oscar dijo...

me gusta esa facilidad que tienes de crear imagenes a partir de las palabras.
Este poema me trae recuerdos.

Esther Cabrales dijo...

Claro, si dices eso Oscar, no te va a quedar más remedio que contarnos esos recuerdos (jé) venga, vamos...

casi yo dijo...

Por la noche lo imposible parece un poco menos imposible.

Bonitos versos, compañera

Esther Cabrales dijo...

habrá que vivir entonces de noche

oscar dijo...

has cambiado la foto de tu perfil...
¿a quien te pareces más?
¿a esa chica seria del flequillo
o a esa otra niña que mira el cielo?

Esther Cabrales dijo...

Bueno, las dos son dibujos míos, asi que supongo que soy las dos :-)

sergisonic dijo...

lírica urbana, y sabe usted que me gusta...

Esther Cabrales dijo...

Madrid desde la ventana de un cercanías.

La incertesa i jo dijo...

Veo el arco de la noche como una gran preñez,quiero pensar que la noche también posee mucha esperanza.
En un poema muy bello,sí.
Tortugas en la tarde.

Esther Cabrales dijo...

mucha, seguro.

Adonde te lleve el cabo de un hilo.

U no llega a Vladimir Maiakovski no por casualidad. No es fácil toparse con ese autor siguiendo la senda aterciopelada de la impasibilidad. ...