martes, julio 18, 2006

LOS CUENTOS, CUENTOS SON

Y ahora, ¿qué hago?

Ando perdida con Rose y el gato persa.

¿Qué se supone que debo hacer con algo que resulta “plano”, que adolece de inconexión y que, a ojos vista, resulta incompleto, inacabado?

¿Debo suponer que todo el tiempo que he invertido en él, ha sido tiempo perdido? ¿o debo hacer caso a mi ángel de un solo ala? ¿a mi ser circular?

Es ese tipo de cosas en las que, para crearlas, pones un empeño especial, con mucho cariño, y al final, lo que te aporta es congoja.

Como ese dibujo... lo hice con tanta ilusión... A veces pienso que debería haberle matado, igual que al gato. Debería haber cogido un pastel negro y haberlo destrozado. Dejarlo tan oscuro que quedara invisible. Dibujar una cortina negra sobre todo su rostro. Fuera el problema, fuera el daño. Lo cierto es que he intentado deshacerme de él, pero... lo he pintado yo, y debo reconocer que, en el fondo, me gusta, no soy capaz de asesinar al retrato. No soy capaz de cometer tan tremendo acto, por muy herida que pueda sentirme.

Rose y el gato persa... ¿te guardo en un cajón hasta que me vea con fuerzas para cambiarte o te asesino y te convierto en serpentina?

¿Para qué escribo cuentos? ¿para qué?

Llama al 5454 y pon RYGP seguido de asesinar si lo que quieres es que el cuento desaparezca.

o llama al 5455 y pon RYGP seguido de guardar si lo que quieres es que el cuento se mantenga en duermevela hasta que la autora decida devolverle las sombras, la conexión y darle un final satisfactorio.

Tu llamada entrará en el sorteo de un dossier con todos los cuentos completos de ERC y además un cheque al portador por un importe cargado de sueños rotos. ¡No te lo pierdas!