viernes, junio 09, 2006

CONFESIÓN

Confieso que no he sido una niña buena.

Confieso haber escrito boca abajo “mi abuela es tonta” en el mueble de la terraza de mi vecina. La que se lió.


Confieso haber tenido malicia.

Confieso haber llenado de nudos la melena de la niña que insistía en que la peinara durante la clase del colegio para darle un pequeño placer. Toma placer, ahora, desenrédate el puto pelo.


Confieso ser una aprovechada.

Confieso haberme copiado un examen entero en literatura. Que no me hubieran dado las preguntas.


Confieso haber sido lujuriosa

Confieso haber abierto las piernas para que mi primo me acariciara la parte interna de los muslos. ¿Qué hay de malo en sentir placer?


Confieso

Confieso que he amado.

Confieso que he deseado.

Confieso que me he vuelto loca.

Y confieso que he mentido.

Y que he odiado.

También confieso que me he arrepentido.

Y que he llorado.

Y eso es lo que confieso.

Nada más.