lunes, marzo 31, 2008

600

Fragmentaria. En la forma. En el fondo. Como la alternancia de un filamento luminoso que alumbra un sótano oscuro. Soy. No soy. Soy. No soy. Alguien debió escribirme incompleta. Alguien olvidó otorgarme un hilo conductor. Inventada a pedazos, procuro recomponerme a la luz de las velas. Unas veces sola. Otras, me concedo compañía. La mía propia. Soy fragmentos de un cuento exento de contundencia. Aún así, languideciendo, han nacido los seiscientos versos como seiscientos ojos. Los que necesito para ver entre tanta penumbra.