martes, mayo 29, 2007

Primer amor


Después de decapitar muñecas
conocí un amor temprano
bajo el frío de la noche,
y en el desamparo más extraño.

Donde acababa el peñascal
y comenzaba el bosque,
tan violento...
El fuego, agonizaba,
tras la mirada lunar
dándonos el calor que no necesitábamos.

Y su cinturón oscilante
en un vaivén rítmico y cadencioso
golpeaba mis caderas,
con suavidad.
El rumor de los fresnos
ahogaba nuestros gemidos
de tequila,
limón
y sal.

Ahí donde acababa el peñasco
nos asomamos al brocal.
Arrojamos piedras al fondo
y refrescamos nuestra ansiedad.

Nuestros deseos se ahogaron
entre risas y nervios
y quedó el amor,
ausente,
mientras nos veía marchar.


(El dibujo es de André Masson)