martes, julio 31, 2007

Puta

Cuántos testigos inertes trae la noche,

de piedras, de alambre,

de plástico inflamable.

Cuánta soledad marchita

vislumbra tu agonía

a través del vano de mi vida.

Abrazado al recuerdo

de tus medias de seda

rotas, gozas

de una suerte de deseo

que amenaza con traerte a mi boca.

Y prendo en mi tristeza

un broche,

con una imagen que encierra

tu inequívoca sombra de perra,

con labios de arena

que con tu ausencia

mi memoria llenas

de cristales rotos

de odio y de flemas.

Eres una mujer,

una enferma

una puta y además, vieja.

¡Pero qué haría sin ti,

sin tu ausencia, mejor sería morir!


(El cuadro se titula "Chelsea Hotel".
Antonio Berni. 1977)

miércoles, julio 25, 2007

Sopa de letras

 

Los poemas no son para el verano.

 

Los poemas, son como las sopas,

 

que apetecen, pero ahogan.

 

Te acaloran, para después, nada.

 

Te los comes y te chorrea la nostalgia.

 

Te calientan, para después,
 
nada.

 

En un jardín olvidado Luis desgrana palabras.

 

Letra

 

tras

 

letra

 

Luis

 

las

 

s  e  p  a  r  a.

 

Y yo sentada le espero, desnuda, a que me sirva la sopa
 
que de caliente, amarga.
 
(El cuadro de de Mónica de Silva)
 
Post scriptum. No se me dan bien los poemas. A él no le debió gustar. No me importa. A mí sí que me gusta. Mis poemas son como los hijos feos, que se les quiere, si cabe, aún más.

 

viernes, julio 20, 2007

Nada

¿Y si fuese todo nada?
dime
¿y si el viento, ya cansado, arrastrara la última luz de la mañana?
¿y si la lluvia, lánguida y reseca, borrara toda la bondad de mi alma?
¿y si las olas tumbaran aquella vida abreviada?
¿y si el fuego apagara el hielo de mi mirada?
¿y si yo no fuera más que nada?
entonces ¿qué harías tú sino llorar sobre la almohada?

Dime, si todo fuese nada...


lunes, julio 16, 2007

Realidad

"- Teddy, ¿cómo hace uno para distinguir las cosas reales de la que no son reales?

El oso barajó alternativas.

- Las cosas reales son buenas."

(Brian W. Aldiss. Los superjuguetes duran todo el verano.)

(Gracias a Andrés Ibáñez que es quien recupera este retazo a propósito de Second Life)


viernes, julio 13, 2007

Cuatro catorces sobre la verdad y otras mentiras.

- ¿Quieres que te diga la verdad?
- No. Preferiría que me dijeras solamente Tu verdad.




- Necesito la verdad...

- ¿Te la digo?

- No. No vaya a ser que me arrepienta.






Hubo un tiempo en que todo era verdad. Lástima que sólo fuese un sueño.





Piensa en tu verdad y verás cómo no hay nada de cierto en ella.



martes, julio 10, 2007

Un ángel.

Su madre –ahora lo piensa-, fue una mujer de hoy, de ayer, y cómo no, de mañana, -porque así era, una mujer que avanzaba, como lo haría un molinillo, con pies ligeros a través del paso del tiempo-, digamos que fue una mujer de mente abierta, con luz en los ojos y el alma despejada. Pues su madre miró a su hija con detenimiento, -sus ojos en sus ojos, su azul en su azul-, y la percibió tal y como se percibe a un ángel. Esos ojos sólo podían pertenecer a los de un tranquilo querubín, capaz de transmitirla toda la paz de la que ella carecía, y su belleza, sin duda innata, asomaba por entre su piel de seda, fruto, claro que sí –a ella le gustaba pensarlo así- de su propio cuerpo, de su propia sangre, de sí misma. Su niña, y sólo su niña era la única responsable de mantenerla en un sosiego permanente, en una tranquilidad casi como una sedación, hasta que un buen día, de esos de cielo indiviso y pensamientos mansos, la madre, hermosa como lo son todas, le preguntó con un hilo de voz, ¿qué querrá ser mi cielo? dime... ¿has pensado lo que querrás ser cuando seas mayor amor mío?, a lo que la niña respondió, con toda la templanza que su pequeño cuerpo albergaba, pero firme y con decisión, claro mami, quiero ser una pin-up. Eso... eso era lo más parecido a decir mami quiero ser puta, pero con esos ojos almendrados y esa cara de ángel... ¿quién podría negárselo?

lunes, julio 09, 2007

Me bebí...

Me bebí la copa
llena de tus lágrimas,
redondas como esferas,
sorbo a sorbo,
y en cada sorbo, tú.

Tú estabas.
Todo tú estabas en mí.
Tu esencia en mis labios.
En mi boca.
En mi lengua.
En mi sed.

Y esperaba,
-Esperaba pensar como tú piensas.-
-Sentir como tú sientes.-
sentirte tal y como eres.

Mas sólo recibí,
a cambio,
una profunda tristeza.