martes, octubre 03, 2006

BUENOS DÍAS

Hoy me he sentido extraña.
Hoy, a las ocho de la mañana, cuando aún los ojos son rayas, un hombre me ha dejado pasar antes de hacerlo él, con un gesto amable que su mano ha sabido hacer. Y he abandonado el tren por delante suya, con una de mis mejores sonrisas, pero con un sentimiento de rareza.
Y yo, que soy carácter pesadilloso, no hago más que preguntarme porqué. ¿Porqué me ha dejado pasar cuando lo normal es atropellar?
Eliminemos las posibilidades absurdas por obvias, como lo es la del embarazo.
Es posible que se fijara en la lectura que me traía entre manos, de un autor noruego. Quizás sintiese simpatía por compartir algo como es la patria y en un acto de filantropía me cediese el paso.
Quizás fue mera cortesía, pero ¿porqué me parece tan extraño que las personas aún se comporten de manera cortés? Es tan poco habitual... hoy a las ocho ya he sonreído.