martes, septiembre 12, 2006

ABIERTA HASTA EL AMANECER



Abierta como una flor, espero la llegada del viento del este, y que traiga hasta mi las notas de una melodía que conozco tan bien que podría interpretarla sin haberla escuchado jamás.


Cerrada como la luna nueva, espero impaciente el rumor del tiempo y que me traiga colores nuevos, desconocidos, inventados; colores imposibles que viven sólo en mi memoria.


Abierta como los labios que muestran sorpresa, espero la llegada de un sueño irrealizable que es melodía y es color y no es nada.