martes, septiembre 05, 2006

MELISSA


Melissa
Originally uploaded by esther_rcab.


"-Somos dos amos -me dijo, y preguntó: -,¿cómo haremos para someternos al mismo tiempo? ¿quién someterá a quién?


-Dos amos se follan y gozan recíprocamente -respondí.


Lo embestían embates incisivos y mágicamente aferré aquel placer que ningún hombre ha sabido nunca darme, ese placer que sólo yo estoy en condiciones de procurarme. Fueron espasmos por doquier, en el sexo, en las piernas, en los brazos, hasta en la cara. Mi cuerpo era una fiesta. Se quitó la camiseta y sentí su torso desnudo y velludo, calentísimo, en contacto con mi pecho blanco y liso. Froté los pezones contra aquel descubrimiento maravilloso, lo acaricié con ambas manos para hacerlo mío del todo.

Descendí por su cuerpo y él me pidió: -Tócala con un dedo.

Lo hice y, estupefacta, vi lagrimear su miembro; instintivamente acerqué la boca y tragué el esperma más dulce y azucarado que nunca haya probado."

Lo compras porque ha resultado ser un escándalo.

Cuando terminas de leerlo te preguntas dónde se encuentra el escándalo, si en el contenido de la novela, o en que ha sido escrito por una adolescente. Me extraña que se trate de lo primero, porque no deja de ser una novela con contenido erótico y, nada lejos de la realidad; me parecería hipócrita pues. ¿Será más bien lo segundo, que Italia se escandaliza por creer que sus adolescentes buscan sexo a diestro y siniestro? ¿de qué se escandalizan?

El libro lo escribe Melissa Panarello, una adolescente de 16 años (18 en la actualidad). Se llama Los cien golpes. Se trata de su diario y es, según ella misma afirma, autobiográfico. En él recrea sus precoces relaciones sexuales, su despertar al sexo. En él van a encontrar abusos, malicia, perversión, mentiras, violencia, sexo, y no van a encontrar sentimientos relativos al amor, cariño o ternura. No es una joya literaria, excuso decir. En ella abundan las redundancias. Y en una búsqueda por evitar las palabras soeces, la escritora crea un vocabulario apropiado más bien a los cuentos.


Es mi opinión, claro, que no deja de ser pura subjetividad, pero yo no me creo que sea autobiográfico. Lo que creo es que no deja de ser un anzuelo para impulsar la venta de un libro y ganar con ello importantes sumas de dinero. Con esto no quiero decir que el libro no merezca la pena, es erótico y mentiría si dijese que no se siente, que no se disfruta y que no se desea con él. Pero de autobiográfico, nada. Y si no ¿dónde estaban sus padres cuando ella llegaba con la ropa manchada del semen de cinco hombres? ¿cuál es el aspecto del semen una vez que se ha secado? ¡venga hombre! ¿a caso no percibe una madre que su hija ha sido vilipendiada? ¿tan ocupados están viendo la tele que no saben que su hija tiene problemas de identidad? Y ya una vez que su hija habla y se muestra, ¿cómo unos padres, en lugar de preocuparse por la salud de su hija, que ella misma admite que se siente perdida, sin vida y sin estima, lanzan ese diario tan comprometedor al mercado? ¡que no me cuenten cuentos! De autobiográfico, nada.

En febrero, estará en el cine. Lo protagoniza María Valverde. Ahora, que a mí no me esperen. Lo erótico, mejor leerlo que verlo. La lectura es capaz de transmitir la subjetividad del escritor. El cine, no.

Y si lo leen, recuerden hacerlo del tirón y con al menos una mano libre, para las palomitas, digo.

P.D. Sí, ya.... no hay orcos, ni faunos, ni elfos ni ninfas... pero hay sodomía y líquidos viscosos. Pues ya está, lo que yo decía.