lunes, julio 24, 2006

EL SACRIFICIO


Querido Bito,
te voy a contar un cuento muy cortito.

Hubo una vez,
dos marionetas
de una sola tez.

Sobre el retablo
se amaban,
de su ropaje se despojaban,
hasta que vino a visitarles el mismísimo diablo.

El diablo, zafio
como negra paloma
y palabra en labio,
les advirtió lo que no era broma.

Que un sacrificio
le debían
si su amor, que no vicio,
conservar querían.

- ¿un sacrificio?, preguntó una.
- ¡el sacrificio!, confirmó la otra.

Una vez el diablo les unió
(de eso no se acuerdan)
ahora, a cobrar recurrió
a ver si su vida le aumentan.

Las marionetas con miedo se miraron
¡cómo vivir la una sin la otra!
Con escalofrío temblaron
Sin embargo, la respuesta era obvia.

Una daga se hundió en ella,
y una lágrima resbaló
precipitadamente haciendo mella
en la otra que hasta su corazón caló.

Llegó el momento final,
ése fue el trato
que pactó con el ángel del mal.

El diablo insinuó
que su vida perdonaría
si le daba más años de vida.

¿De qué me sirve vivir
si ahora ella no está?
Que no es vida sin sentir,
mejor será con ella partir.

Así pues la marioneta cual bufón
daga en mano,
la hundió hasta el corazón
y partió a su lado no en vano.

Y del diablo mejor no hablar
que de sentimientos no sabe.
Que más años no pudo sumar
y que la bondad en su corazón no cabe.