lunes, junio 12, 2006

VIVIR AL LÍMITE


Soñar
Originally uploaded by esther_rcab.




Me pregunto qué sucedería si nuestros sueños abandonaran el plano onírico en donde se encuentran, y pasaran a formar parte de nuestra realidad....

Si pudiéramos arrojarnos con decisión al vacío desde el balcón de la cocina y, durante el descenso, ir dando los buenos días a nuestros vecinos que miran con normalidad, mientras vamos amortiguando nuestra caída amarrándonos a las cuerdas de tender la ropa para caer finalmente en cuclillas en medio de la calle, levantarnos y caminar tranquilamente.

Abrir el grifo del agua para lavarnos la cara y ver que el líquido transparente ha sido sustituido por millares de insectos negros que, vivos, habitan ahora el lavabo. Abrir entonces los brazos y comenzar a moverlos para nadar estilo braza en el aire, e ir así hasta la tienda para comprar, y ser atendidos por un tendero de cara maliciosa que no nos cobra y nos intenta besar burdamente haciéndonos daño en las muñecas. Y correr y correr para escapar sin poder avanzar un ápice de ese lugar, y el tendero, allí, riéndose no, bramando.

Dejar a tu hijo en el asiento de atrás del automóvil e irte a trabajar como cada día. Y saber que tu hijo llora por el miedo al abandono o quizás por hambre o sed, pero no poder hacer nada para evitarlo. Saber que tienes que cumplir tus ocho horas fuera hasta que puedas de nuevo abrazarlo y besarlo.

Caminar atemorizada durante horas en la noche, perseguida por un extraño o extraña sin rostro.

Llorar a rabiar y sentir que tus lágrimas te olvidaron.

Abrir la boca realizando involuntariamente el movimiento contrario, y apretar los dientes y sentir un dolor en las sienes que te impide pedir ayuda y creer que, si aprietas más aún las mandíbulas, podrás abrir la boca algún día, haciendo rechinar el marfil que termina rompiéndose como si fuera de azúcar.

Escapar y ser la única superviviente del fin del mundo, gracias a tu capacidad de superar lo imposible. Y encontrarte en medio de un planeta desolado, completamente desnuda y sola, escondida en cuclillas bajo la rueda de un gran camión.

Despertarte y poder recitar hasta la extenuación el kaddish frente a la pared de tu casa.

Me pregunto, qué sucedería si tuviéramos que vivir al límite...