viernes, mayo 19, 2006

APUNTES

Hoy me dicen que parezco una Lolita, y yo me río con ganas. Creí que para aparentarlo, debes ser una niña. Lo fui, no lo niego.

Avanzo por el paseo sin poder ver mi sombra que busco con disimulo. Creo que me está obsesionando esa lectura. Siento que mi paso es seguro. Le doy vueltas a una idea. No me gusta el título de mi último relato. Y pienso, a medida que camino, en nuevas opciones. El último viaje, El umbral, Viaje hacia lo desconocido. Debo pensar en algo que no anticipe la historia y que posea cierta magia que tiente a su lectura. Sí, El Crisol no tiene esas características. Me vino en sueños una idea. El viaje subjuntivo. No está mal, me gusta. Con ese pequeño cambio, podré hacer las copias y enviarlo. Será una nueva prueba. Una nueva espera.

Vivo esperando. A veces me pregunto qué.

¿Qué habría pasado, si hace diez años, me hubiera dado esta fiebre que padezco hoy? Quizás, en lugar de diez relatos, tendría cien. ¿Y qué haría con ellos?, ¿qué se supone que debo hacer con ellos? Los encuaderné, para no perderlos, por miedo a perderlos. ¿Pero, para qué los quiero? El caso, es que no sé si estoy orgullosa. Porque en realidad, es una necesidad, no hay vanidad en ellos, sólo desahogo.

Tengo en mente una nueva historia. Será “la historia”. Sí, quiero escribir una novela. No sé si seré capaz. Mi familia me anima. Tienes que hacerlo. Vales para hacerlo. Dentro de un tiempo, ponemos pasta y lo editamos nosotros mismos. Y yo río con ganas. Sí, hacemos quinientos ejemplares. Yo hablo con un amigo que tengo editor. Qué cosas dices, tonto. Esther, tu último cuento es una perla.

Primero anoto en mi libreta ideas sueltas. Para no olvidarlas. Suele pasar que pienso en un personaje, mientras vivo situaciones inverosímiles y, un segundo después, lo he olvidado todo. Por eso, esté donde esté, la abro y escribo:

una vendedora de flores,

un bibliófago.

Apostillo.

Dos historias. Dos caminos.

Soledad.

¿existen los personajes?

¿qué hay de mi en ellos?

Tengo que leer. Tengo que leer. Tengo a la vista Esperando a Godot, y Anatomía de la melancolía.

Demasiadas cosas. Tengo que leer.

Y el dichoso Faulkner, que me está volviendo loca.