viernes, abril 07, 2006

LA ESPUMA DE LOS DÍAS

Ya que les he hablado de Boris Vian les acerco un extracto del libro La espuma de los días, para que se hagan una idea de cómo está escrito.

Lo que van a leer a continuación es una pequeña parte de un libro muy interesante. Interesante por cómo está escrito, por lo creíble que resulta a pesar de lo increíble que parece.

Muchas veces el relato resulta sobrecogedor, no es el caso de este adelanto, que más que sobrecogedor puede resultar absurdo.

Pero, lean, lean y ya me dirán....

- Este pastel de anguila está exquisito –dijo Chick-. ¿Quién te dio la idea de hacerlo?
- Fue Nicolás quien tuvo la idea –dijo Colin-. Hay, mejor dicho, había una anguila que se asomaba todos los días a su lavabo por el grifo del agua fría.
- Es curioso –dijo Chick-. ¿Por qué lo hacía?
- La anguila sacaba la cabeza y se merendaba el tubo de dentífrico apretando por arriba con los dientes. Nicolás sólo usa un dentífrico americano con sabor a piña y, por lo visto, la tentó.
- ¿Y cómo la capturó? –preguntó Chick.
- Puso una piña entera en lugar del tubo. Cuando se comía la pasta de los dientes, podía engullírsela y volver a esconder la cabeza enseguida, pero con la piña entera la cosa cambia, y cuanto más tiraba, más se le hundían los dientes en la piña. Entonces Nicolás...

Colin se calló.

- ¿Qué hizo Nicolás? –dijo Chick.
- No me atrevo a decírtelo, a lo mejor te quita el apetito.
- Vamos... anda –dijo Chick-. No me queda casi nada.
- Nicolás entró en ese preciso momento y le seccionó la cabeza con una hoja de afeitar. Después abrió el grifo y salió el resto.
- ¿Y eso es todo? –dijo Chick-. Sírveme más pastel. Espero que la anguila tenga una familia numerosa dentro de la tubería.
- Nicolás ha puesto pasta de dientes de sabor a frambuesa, a ver qué pasa... –dijo Colin- {....}