viernes, marzo 24, 2006

TU VOZ

La letanía de tu verbo

que evoca, sin dudar, tu cuerpo

me estremece

sin remedio




silencio





sólo vísteme con el vaho de tu aliento

que en mis labios aún siento


y calla


por dios, calla


que sólo de pensarlo



tiemblo.