jueves, marzo 09, 2006

DECAFABULARIO DE ESTHER

Haciendo un repaso a mi breve, diez para ser exactos, y reciente antología, me doy cuenta de la insistencia que tiene mi subconsciente para tornar todo lo que pienso en algo triste y oscuro. Y no me queda más remedio que preguntarme porqué extraña razón mi voluntad trata de tiznar todo lo escribo en relatos melancólicos. Más de una vez me he dicho a mí misma: no Esther, esta vez vas a escribir algo alegre, donde los colores brillen, donde la luz venza a la oscuridad, donde los personajes irradien alegría y buenos sentimientos. Pero al final, siempre al final, se produce el giro de ciento ochenta grados, ¿por qué? ¿porqué siempre tengo que suicidar a mis personajes, asesinarlos o hacerlos desgraciados? ¿porqué me gusta tanto ese toque siniestro en mis cuentos? No lo sé. Al principio mi familia cuando los leían me miraban con extrañeza y me aconsejaban intentar ser algo más alegre, se preocupaban por mi destino, ¿no confiaban en mi equilibrio mental?, creían que había algo oculto en todo esto. Ahora, ya que están más acostumbrados, cuando les insto a que los lean, me dicen: es que hoy estoy de muy buen humor...

Vaya. Y a mi me encanta que mis personajes sean tan particulares, con sus defectos pero tan atractivos. Todos tienen un lado sombrío, y es ese lado, el que más me atrae de ellos porque llega a ser mágico.

En fin... que si tuviera que comparar mis textos con una canción lo haría con esta.

A ver qué os parece.


Double Dare

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