martes, febrero 28, 2006

PUZZLE

Llevo mucho tiempo jugando con un bolígrafo en la mano, y siento que las palabras no fluyen sino que se agolpan atropelladamente en mi cabeza, mis pensamientos parecen piezas de un puzzle que no terminan de encajar.

Pienso en todo lo que no soy y creo que ya es tarde.

Sé lo que quiero decir, pero no sé cómo decirlo, e intento abstraerme doblándome sobre mí misma, aunque siempre hay intersticios donde se acumulan mis posos. Intento ignorarlo y avanzo a trompicones.

Ahora pienso en los paseos que no he dado, y en las puestas de sol que no he visto, en todas esas cosas que te habría dicho de haberte conocido, y pienso en el efecto placebo que este lugar me ofrece, en donde me refugio casi a diario escapando de los asientos contables, los resúmenes patrimoniales y las desviaciones de la cartera, y absorta, pienso en mí y la gente cree que soy un jeroglífico. La solución en la última página.

El semáforo cambia a verde, dejo el cuaderno en el asiento de al lado y avanzo. Y también pienso que la vida me sonríe. Entonces, reduzco a segunda y giro. La misma trayectoria y lo mismo en mi memoria.

Anhelo el mar, apenas audible. Aquí estoy, braceando contra corriente.