lunes, febrero 20, 2006

DULCE SOLEDAD

Me gusta buscar durante el día algún momento sólo para mi; son tan escasos... y cuando lo encuentro, debo decidir en qué aprovecharlo.

Unas veces decido escribir, inventar historias e intentar no ser yo la protagonista de ellas. Otras veces me gusta más dibujar, mancharme las manos de colores; dibujo sobre todo personas, rostros, intentar plasmar las miradas sin un ápice de locura... es tan difícil. Otras veces me gusta anotar en mi diario, que en realidad es un cuaderno; en él garabateo y caricaturizo a mis referentes, así están Freud, Unica Zürn y mis grandes personajes de la mitología, anoto frases que por su peso o su elocuencia creo me van a servir en determinados momentos de mi vida, anoto diálogos que robo en el tren y pego recortes sobre películas, libros y obras de arte, Leonardo da Vinci me entusiasma.

Pero, sin duda, lo que más me gusta es poder disfrutar de algo de soledad, del silencio, shiiiiiiiiiiiiiiist, me preparo un té muy dulce al que le añado unas hojas de menta fresca y lo acompaño con una tostada de pan blanco empapada de aceite de oliva mientras ojeo el periódico.... me encanta comenzar el periódico desde la última página y pasar lentamente las hojas de izquierda a derecha acompañada por la música que llega hasta mis oídos muy suave “Les filles de 1973 ont trente ans”.

Soy yo... unas veces soy Diana, otras Hera o Atenea o Demeter, incluso Dafne... ojalá pudiera yo convertirme en un laurel....

Otras veces soy Unica.

Y otras, ¿quién sabe?, un pez en una bolsa de agua, una mariposa en una caja de zapatos.

Me llamo Esther.

Les filles de 1973 ont trente ans

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