miércoles, agosto 30, 2006

POEMA DEL PUGILATO


No me importa ser vieja

si eso no me impide perder


el deseo por saber, por averiguar, por aprender

¿estar es suficiente?

¿saberme inmortal por desconocer la muerte?

se aglutinan las dudas en mi mente....

¿anhelas la respuesta?

recuerda que es suficiente,

no estar, sino tenerte.


Cobija mi lamento y deséame suerte,

mi querida y amada.... muerte.

lunes, agosto 28, 2006

UN GLOBO, DOS GLOBOS, TRES GLO-O-BOS...

Presentación formal.

Les presento.

Éste es un globo sin montar.

Una cesta de mimbre a la antigua usanza...

Un ventilador (?)

Y un saco gigante.

¿A que no dice nada?

pues, esperense unos segundos y verán cómo cambia...


La preparación

Y ahí tenemos a Domi que intentaba llenar el globo a pleno pulmón, hasta que nos dijeron que ése era el cometido del ventilador.

Eso sí, el ventilador debe ser inmenso.

Tan inmenso como el globo.

(que era, eso sí, algo hortera).


La ascensión

Les presento ahora el fuego eterno.

Con él se produce la ascensión.

Una ascensión lenta y pausada.

Algo demoníaca.



La prueba irrefutable.

En definitiva éso es lo que vimos durante todo el trayecto.

Éso y el Guadarrama.

Que está lleno de basura.

Infraviviendas con perros que parecían ratas vistas desde arriba.

La conclusión que sacamos fue que en El Álamo, todos tienen piscina. ¡Todos!




El que cumplía años

Espero que no te molestara levantarte a las seis y media de la mañana.

Espero que no te molestara tener que soportar vértigo.

Espero que no te molestara que el paisaje fuera tan poco encantador.

Ay, y te pido disculpas por haber puesto mi pie en tu boca cuando aterrizamos.

Bueno, ¡Feliz cumpleaños, Domi!

viernes, agosto 25, 2006

VENIR A CUENTO


Leo en el Refranero que el cuento, para que sea cuento, es preciso que venga a cuento. ¡Vaya por dios! Si eso es así, entonces es que el refranero está lleno de embustes. Los cuentos pueden salvar una vida, ya que proporcionan el alivio de olvidar la muerte. Y esto no es necesario que venga a cuento cuando se trata de nuestro cuento de cada día. Y no lo digo yo, lo dicen los entendidos en la materia.

Además, los cuentos constituyen el fundamento de la cultura, nos protegen de los rigores del mundo y nos proporcionan la capacidad necesaria para ver más y más allá. Es el género de la salvación y de la armonía, que se vale de la fantasía, de la magia y de todo lo irreal.

Decía Flannery que todos tenemos la capacidad innata para contar historias que, por desgracia, vamos perdiendo en el transcurso de nuestras vidas. Sin embargo, la capacidad para crear vida con las palabras, es un don. Y si leemos a los autores que han cultivado este género a través del tiempo, entenderemos bien esta afirmación.

Leyendo "Un corazón simple" de Gustave Flaubert me pregunto cómo se puede eludir el miedo a la muerte, si se trata del principal responsable en este cuento de todas las desgracias que le suceden a Felicité.

¿Cómo voy a olvidar la muerte si es un tema recurrente en el texto? ¿A caso salvo yo mi vida sacrificando la de Felicité? ¿es eso?

Supongo que mi escrito incurre en contradicciones, pero sólo estoy contraponiendo la opinión general con la mía.

"Un corazón simple" es un cuento que deberíamos leer todos. En serio. Y abrir un debate que girara en torno a la siguiente cuestión:
¿Tomó algún tipo de sustancia D. Gustave Flaubert cuando escribió el final del cuento?
¿tal vez opio?
¿quizás alcohol?
y si no, ¿cómo es posible tal desenlace?
Apoteósico.

Por dios, el día que muera yo, quiero que sea como ese.

miércoles, agosto 23, 2006

UFF... CASI QUE ME MARCHO....


A veces da miedo preguntar.

- Uy, no sabía que iba a venir hoy tu hijo
- ah! Ni yo... pero me ha llamado la pequeña que tenía que ir al médico y por lo visto la han llamado a ella al móvil y me ha dicho que venían a casa y cuando han llegado me han preguntado si les invitaba a comer y yo les he dicho que claro y mira como tenía todavía coliflor en la nevera y no quería que estuviera más tiempo dentro pues lo he sacado, eso y unas judías verdes que mira que pinta tienen, se las he comprado a la mujer esta que tiene cosecha propia y tiene unos tomates muy buenos y además he comprado cinco kilos de patatas de esas pequeñitas que salen tan ricas porque desde luego es que esa mujer tiene una verdura buenísima y también he sacado la carne que me quedaba porque como este hombre dice que se encuentra mal pues me queda toda la comida, pero mira que no te miento, mira que pinta tan buena tiene todo, a mi hijo le he abierto una lata de espárragos pero claro que como los del norte no hay ninguno, así es que para esta noche ya tengo cena porque para mi marido y para mi es suficiente porque como el pequeño está de viaje pues no tengo que hacer nada más....

en ese momento calla para coger aire y yo aprovecho para decir:

- bueno que me voy....

lunes, agosto 21, 2006

UN LUGAR TRANQUILO

¿Cómo es posible que alguien te recomiende un lugar tranquilo para morir? ¿Acaso no es necesario haber muerto antes para saber si es bueno o no un lugar para tal propósito? ¿y cómo sabemos entonces lo que es bueno y lo que no es tan bueno en esas circunstancias? ¿será que hemos visto agonizar al tío Agustín y él nos ha dicho ante el umbral de la muerte que la próxima vez le lleven a un lugar tranquilo? ¿qué los hospitales son grotescos para morir? ¿qué si tenemos oportunidad escapemos a un lugar tranquilo? A veces no entiendo a los humanos. Opinamos sobre todo, tanto lo que conocemos como lo que desconocemos. ¿Y no nos hace eso necios ? No me malinterpreten, que no quiero decir con esto que Paul Auster sea un necio, que no... dios me libre. Que si hay un necio, ésa soy yo. Brooklyn Follies se presenta ante mi provocativo.

Acabo de empezar y ya estoy criticándolo.

Acabo de empezar y ya me ha hecho dudar. Pero también reír.

viernes, agosto 18, 2006

EL ACTO CREATIVO

Dicen que el acto creativo ha evolucionado siempre parejo y cercano a estados psíquicos, en cierto modo, alterados Patología del arte y que revela la pureza emocional y el primitivismo natural.

Puede que sea cierto, no lo niego, pero entonces, ¿eso quiere decir que para poder crear (producir algo de la nada) uno debe de estar LOCO? ¿y si no loco, al menos, TRASTORNADO(enajenación mental = estado mental de quien no es responsable de sus actos que puede ser permanente o transitorio)?

Ay dios mío.... no, si encima....

Puedo alegar que lo que yo creo no es bueno... ¿es eso un atenuante?
No, si ya me decía mi padre que esto de las manualidades son jilipolleces.... si hubiera pasado hambre... otro gallo cantaría.


Garcilaso de la Vega sí que tenía que estar loco....


"El dulce lamentar de dos pastores,
Salicio juntamente y Nemeroso,
he de cantar sus quejas
imitando, cuyas ovejas,
al cantar sabroso,
estaban, de pacer olvidadas,
escuchando."

jueves, agosto 17, 2006

PELOS EN EL SUELO

Siempre me pasa igual.


Por eso creo que voy a tomar la determinación de no finalizar los libros que empiezo. Y eso que Tokio blues lo cogí con cierto desánimo, por eso de ser un autor aún vivo. Para eso soy un poco intransigente. Si el autor en cuestión aún está vivo, no confío mucho. Debe haber muerto, y además, bien muerto una larga temporada para que me interese. Esta fue una excepción.


Ayer a mediodía lo terminé con desconsuelo, entre lágrimas y aturdimiento. Situación que aprovecho, para ya de paso, llorar por todo lo demás que me oprime el pecho.
En soledad y comiéndome un triste sandwich pasaba las hojas finales con urgencia. Daba un bocado, me sorbía los mocos y me enjugaba las lágrimas; daba un bocado, me sorbía los mocos y me enjugaba las lágrimas... así hasta el final, que llegó de repente.


Un libro en el que inevitablemente te sientes el reflejo de todos y cada uno de los personajes.


Eres, en ocasiones, Watanabe, buscándose así mismo, buscándose un lugar en el mundo... Eres también Naoko y su desesperanzada vida... y Midori también, alocada y pasional, niña, divertida y dramática... incluso, eres Reiko, con esos aires de madurez y automatismo... una sombra... e incluso, eres Tropa-de-asalto, en cuanto a lo metódico... Nagasawa desentendido y Kizuki eternamente joven... Todos ellos son un poco como tu, o tu eres un poco como ellos. Te enamoras perdidamente del extraño Watanabe y deseas con todas tus fuerzas ser ella para que él te posea muy lentamente, y ser Midori para poder escuchar que te quieren tanto como para convertir en mantequilla a todos los tigres del mundo...


¿un final feliz?...

lunes, agosto 14, 2006

MI BUSQUEDA

Una vez, alguien me preguntó a bocajarro si yo era feliz. Escribió "¿eres feliz?". Entonces yo podría haber comenzado a perorar, pero afortunadamente, pronto me vino a la mente la imagen de una cotorra, que no por mucho hablar, llega a decir algo. A veces, podemos llegar a decir mucho más, sin necesidad de abrir la boca, gracias a los gestos y la comunicación visual, evitándonos así circunloquios en los que inevitablemente nos enredamos con cuestiones de tamaña envergadura. Antes de contestar me sobrevino una duda sobre las dobleces de una misma realidad que últimamente me quitan el sueño. Porque ¿se es sólo feliz? Cuando alguien te hace esa pregunta, parece que no caben medias tintas. Sólo admite una afirmación o una negación. Y yo me pregunto, ¿se es sólo feliz?, o ¿se es sólo infeliz? Claro que afirmar eso, es ridículo, por supuesto.

Pero, no es esa mi duda sino ¿se puede ser feliz e infeliz a un tiempo?

Trataré la cuestión que me devenía: si yo creía ser feliz. Pero la verdad es que no sabría qué contestar. Lo cierto es que me veo incapaz de dar una respuesta carente de atributos infaustos. Y como no es mi intención dar razones triviales, y menos aún, conminatorias conmigo misma, decidí como últimamente vengo haciendo, sentarme y reflexionar tan importante cuestión. Y sucedió que recordé la carta que mi hermano mayor me remitió hace un año. Una carta de letra apretada y frenética, garabateada y subrayada en señal de su afán por retroceder en la escritura y aclarar puntos que habían quedado, según su criterio, exangües. En ella me hablaba en un tono casi oculto y me desvelaba los secretos que encierra la vida, de la búsqueda de un fin en nuestro camino, de una perfección, de la felicidad... No relataré el contenido de la carta, pero sí lo que pude extraer de ella como conclusión, y es que, no existe la felicidad en términos absolutos, siempre habrá ocasiones de perfeccionamiento en nuestra vida y ésa búsqueda de ese algo inconcreto, inherente a nuestra existencia, a pesar de nuestro desconocimiento, se afina y se mejora con el paso del tiempo.

En fin ¿que si soy feliz... ? supongo que lo soy, pero que también que no lo soy, y no por ello soy desdichada, ni me siento desgraciada. Pretendo hacer de mis días algo único, ésa es la única verdad absoluta que afirmo, porque eso reporta beneficios a los que me rodean, ¿qué más se puede pedir? Quizás esté equivocada, por eso seguiré intentando buscar y desvelar los secretos de la vida que se esconden tras las cortinas.

miércoles, agosto 09, 2006

ÑIQUIÑAQUE

Cierto es que al diablo conviene tenerlo como amigo y que no debemos despreciarle, por eso yo, como un buen santero, traté de esconder la única prueba escrita que delataba al sentimiento exiliado. Y así, arrugué el papel, convirtiéndolo en un gurruño imposible que terminé introduciendo en mi boca. El bocado resultaba dificultoso mas ¿qué esperanza cabía? Lo mastiqué con demencial empeño. Al principio, decenas o cientos de picos se me clavaban en el paladar, pero cuando lo hube ensalivado, un regusto a tinta y a papel viejo me inundó la boca. El vello de mi cuerpo se erizaba al escuchar el rechinar de mis dientes. (Me estremezco sólo con pensarlo). La maldita ñ se me atragantó. Pero, por fin, pude tragarlo.

Ahí quedaría lo que fue escrito y que no debería saberse jamás. Ése era mi propósito. Hoy sólo yo conozco lo oculto, que en mí escondido queda.

Y aquí, ahora, después de tantos años, y en mi lecho de muerte, sigo aún con miedo, esperando mi partida. Y un sentimiento inusitado me oprime el pecho y me empuja a liberar mi espíritu de la culpa que me hostiga.

Le he pedido a mi hijo que me amordace la boca con fuerza para evitar que suceda, para evitar que mi voz salga en forma de traición, para evitar materializar mis miedos... mas él se niega y ya no puedo más.

Ya no puedo más.

Post scriptum: Dicen que su hijo terminó amordazándole, pero que, aún así, sin ser dueño de sus actos, con sus manos se arrancó la venda y lo contó todo.



(A saber:

ñiquiñaque.
1. m. coloq. p. us. Persona o cosa muy despreciable.)

lunes, agosto 07, 2006

LA LUNA


La luna
Originally uploaded by esther_rcab.

El niño sentado sobre la hierba y mirando absorto hacia la profundidad del cielo, sin poder reprimir un suspiro, deseó en voz alta ser una cometa. Poder volar sesgando el aire y acercarse a ella, tan magnífica... hermosa beldad, rozar su aura, impregnarse de su aroma.

Deseó ser cometa liviana para poder besarle el rostro níveo y encantador.

Y entonces, la niña mirándole con sus grandes y brillantes ojos de azúcar le dijo:

- pues entonces yo.... ¡me pido ser la luna!

miércoles, agosto 02, 2006

BIEN, PUES PENSEMOS.


Heidegger afirmaba que pensar significa, entre otras cosas, plantearse esa pregunta, porque el mayor problema que se presenta en ese sentido en nuestra época es precisamente que no pensamos, no nos paramos a reflexionar. Por eso yo, tal día como hoy, cierro los ojos y me propongo pensar.

Pienso en lo que pensaré y eso me lleva un rato.

Pero no desisto en mi propósito y sigo pretendiéndolo. Así, sentada a la orilla de un río, verde (que aunque no azul en la forma, si en el fondo), en un remanso de paz, alejada del mundanal ruido, me concentro en mi empeño por pensar.

Y pensé.

Pensé que no era fácil pensar cuando hay tanto estímulo externo que te distrae. Fue entonces cuando intenté espantar a aquellas dos mariposas azules que retozaban en el aire, dibujando círculos en una espiral ascendente, invisible e infinita frente a mis cristalinos. Cuando por fin estuve sola, volví a mi intento por pensar. Cerré de nuevo los ojos y finalmente me sobrevino la pregunta, y pensé que me preguntaba a mi misma si yo era yo por lo que soy, o si yo era yo por lo que no soy. Difícil cuestión cuando se trata de pensar. Digamos que, más escuetamente, la pregunta venía a decir si uno es como el positivo y el negativo de una foto.

De momento, fue lo primero que pensé, bastante embotada, todo hay que decirlo. Hasta que llegó a mis oídos, el sonido de un violín machacón, grave y pesado, que se posaba sobre mi piel y, de nuevo, me distraía.

¡Sr. Heidegger, Así no hay quien piense!

Maté a la mosca, con horror eso sí, y pensé en ese instante que mi existencia había cobrado un sentido distinto al de hacía unos segundos atrás. Claro, pensé, porque cada acto que realizamos nos excluye del resto del grupo y nos define, nos aporta un mayor significado, pasando de ser individuo, a ser persona, yo.

Pienso que no es tan sencillo pensar, cuando lo que uno se propone es pensar en el acto mismo de pensar, así que, pensé que mejor sería pensar con más calma, quién sabe... quizá, cuando haya muerto, supongo que, entonces, nadie me interrumpirá en tan complicada materia que es el pensar.

En fin.