viernes, marzo 31, 2006

BON APPÉTIT

Llevaba toda la mañana preparando el guiso. Olía de muerte.

Por fin, se sentó a la mesa pulcramente preparada. Un mantel inmaculado de hilo cubría la madera y sobre él, yacían los cubiertos de plata, el tenedor al lado izquierdo del plato y, el cuchillo, en su antípoda. La vajilla estaba exquisitamente decorada evocando tiempos de gloria. Y él, acompañaba el acto con uno de sus mejores trajes, de un profundo azul, importado de Milán, surcado por finas líneas blancas, en sentido longitudinal y todas ellas paralelas entre sí. Debajo, una camisa violeta del mejor algodón, amarrada por una corbata de seda del mismo color que el traje. Los zapatos impolutos, eran su obsesión y debían resplandecer a cada momento. Su pelo, lucía un corte actual que le daba un aire indie. En el centro de la mesa, una bandeja de plata, cubierta con una tapa abovedada del mismo metal que protegía el que iba a ser su almuerzo, esperaba con cierto aire aburrido a ser destapada. Y de fondo, Nick Cave y su voz de ultratumba. Estiró, pues, el brazo para levantar la cubierta, olió el aroma de la carne, sin poder evitar hacer un sonido mudo de deleite y se sirvió con sumo cuidado el pedazo de carne roja y tierna.

El plato, de gran envergadura, parecía ahora, con la carne servida, más vacío aún que antes.

De esta forma, comenzó a masticar pausadamente el que fue el corazón de su amada, y con una sonrisa en los labios, pensaba que ahora sí sería suya, tal y como le dijo antes de matarla, y que a partir de ahora, siempre la llevaría dentro, cariño.

La mató porque era suya y se la comió, porque la quería aunque fuera muerta.



Powered by Castpost

jueves, marzo 30, 2006

DULCE AMARGURA

A través del vidrio, el color del líquido adquiría un brillo distinto, inexistente en la realidad, tornasolado y algo más oscuro que el oro, quizás como el azúcar tostada, un color dulce, muy distinto al sabor que realmente tenía. Sabía más bien a vida. Pero, ¿cómo que a qué sabe la vida?, pues a veces sabe a amargura, otras veces a felicidad, unas a fracaso y otras a éxito. Pero, déjame que te siga contando. Languidecía así la tarde, y el vaso, allí. Era un cilindro de cristal, cuyo contenido encerraba el secreto de la zalamería. ¡Si, hombre!, la picaresca del ciego. No me entretengas. Y el líquido, allí dentro. Él estiraba el brazo y entretanto, se acercaba ella. Sí, sí, ella. ¿qué quién es ella?, ella es una mujer, una mujer como ninguna. Su rostro ciega la vista de tan blanco, esconde en su corazón bellas melodías, ella es la luna, ¡qué poco sabes de la vida! En fin, ¿por dónde iba? ¡ah, sí! Él estiraba el brazo y amarra la vida, que se toma poco a poco, a pequeños sorbos, y siente la amargura que baja por la garganta y nota la zalamería que sube por sus venas, hasta su cabeza, así le guiña un ojo a ella, a esa bella dama que llama con los nudillos a la puerta musitando dulces baladas. Otro día seguimos si te parece, de todas formas, no lo tomes, es muy fuerte para lo pequeño que eres. Por cierto, pequeño, no me hagas mucho caso, sólo soy un pobre borracho que cree que morir es vivir y así, empapo mi vida con sueños rotos. Anda y ve, tus padres me miran mal, no vayan a creer que sólo soy un loco.

EL PODER DE LA PALABRA

Soy un poco recelosa a la hora de ofrecer mis cosas preferidas, pero bueno, haré una excepción hoy. Aquí tenéis un lugar interesante donde podréis encontrar información sobre literatura, música, cine y arte.

El poder de la palabra

Ya me diréis si os gusta.

¿UN MUNDO FELIZ?

¿Porqué terminamos siendo y aparentando lo que la sociedad quiere que seamos? Y me hago esta pregunta sabiendo que soy la primera que me someto a lo políticamente correcto, a esas normas establecidas que rigen el mundo. Me pregunto si acaso es menos eficiente, válido, culto o educado un hombre cuyo aspecto no sigue las pautas estéticas, lineales y conservadoras que nos impone la sociedad. Supongo que un traje y una corbata, en el caso de los hombres, representa una distancia entre él y el resto del mundo, una barrera que da cierta seguridad a las personas que se acercan por primera vez a él, ya sea por motivos de trabajo o de relaciones personales. No es lo mismo que te de la mano un hombre o mujer con este tipo de estética, digamos formal, que te la de un hombre o una mujer con una cresta en el pelo y su rostro lleno de piercings, ya sea catedrático de literatura inglesa o pollero.

¿Porqué lo hacemos?

Porque, bien es sabido que, cuando uno es adolescente trata de destacar de entre el resto, y para ello se sirve de su forma de vestir, de peinarse llevando el flequillo de una forma o de otra, hacia al lado, hacia atrás o de punta, sin pelo o largo, y todo ello para ser el elegido. Pero justo cuando más lo necesitamos, cuando empieza a asomar el desierto en nuestras cabezas, las montañas en nuestro tronco, una dejadez en el estilo se impone en nuestra vida. En lugar de ponernos más atractivos que nunca, y mostrar nuestro lado más personal, lo sustituimos por la ropa políticamente correcta.

Me gustaría poder disfrutar de plena libertad a la hora de definirme y no ser prejuzgada por mi apariencia.

Yo abandero mi propia cruzada. Intento demostrar cada día que soy tan válida y eficaz como cualquier otra persona, que mis pensamientos son en horizontal (véase El pensamiento lateral, Edward de Bono. Ed. Paidos), esto es, que intento pensar creativamente y no me conformo con la primera solución que me da la vida, y que mi estética no me merma laboralmente. Puede parecer algo pretencioso por mi parte insinuar que no camino junto con el rebaño, pero lo cierto es que no lo hago. Me gusta sentirme única e inimitable, atractiva y, porqué no, salvaje, arrebatadora, sensual y además de todo esto y lo que es más importante, LIBRE.

Y quiero gritarlo a los cuatro vientos, a los dioses, a los demonios , a los ángeles y a los hombres, que yo soy YO por encima de todo.

miércoles, marzo 29, 2006

LA CAJA

Hacía tiempo que no se sentía tan sola. Ni si quiera las agujas de hacer punto la distraían. Recuerdo el sonido de las agujas, era metálico, rápido y continuo. Un sonido antiguo. Un sonido que evoca tardes de invierno, castañas asadas que queman entre los dedos. Un silencio acogedor. Tic, tic, tic, tic, tic, tic. Ella solía tirar suavemente de la lana y el ovillo cobraba vida, daba pequeños pasos, casi saltitos, emulando ser un pequeño pájaro que picotea el suelo.

Nati lleva ya mucho tiempo sola, tanto que está cansada. Cada día que amanece despierta, entristece. Le da pereza preparar comida sólo para ella. Y también está cansada de hacer bufandas que luego nadie se pondrá. A ella no le extraña, hay que estar loco para ponerse una bufanda en verano.

Esa mañana decidió no hacer punto. Fijó su vista en esa caja negra. Llevaba allí tantos años como ella y sin embargo, pasó desapercibida. Ni si quiera sabe si funcionará. Se preguntó cuánto tiempo llevaría enchufada sin ser conectada. Quizás años. Apretó el botón y se sentó enfrente. Las imágenes desprendían tanto brillo y tanto color que en seguida se vio embebida de ella. Parecía esa imagen, una realidad distinta a la que te tocaba vivir a ella. No pestañeaba. Casi no respiraba, hipnotizada por diálogos absurdos de gente que parecía haber sido abducida. Así pasó horas. Días. Semanas. Meses. Dejó de pensar. Casi se puede decir que dejó de vivir.

Sus nietos la amonestaban en un alarde de falsa conmiseración, pero Nati estaba tan a gusto así, sin pensar....

UN REGALO

Me lo regaló ayer mi hermano pequeño. Escuchad esta preciosidad.




Powered by Castpost

Por lo visto es un tipo algo excéntrico. No hay más que verle para hacerse una idea de lo difícil que debe ser. No sabe muy bien definirse, si es que hay que hacerlo. También es cierto que, si nos hubieran preguntado antes de ser quienes somos, antes de nacer quiero decir, la mayoría de nostros hubieramos elegido ¿otra cosa?, yo, al menos, sí. ¿Qué mujer no ha anhelado alguna vez en su vida ser un hombre? en fin... algo misógina, puede ser.

...siempre nos quedará la música.

Xnem


Xnem
Originally uploaded by esther_rcab.
De crucero me encontré con él. Me atrajo su mirada algo batracia. Su aura le muestra intrépido.

Más de él...

www.xnem.blogspot.com

martes, marzo 28, 2006

LA CARRERA

Jamás, nada ni nadie podría alcanzarle. Corría como corren los que aún tienen posibilidad de escape. Corría y le dolía la garganta. El aire se le clavaba como un cuchillo afilado y sentía que le desgarraba por dentro.

Y pensaba, pensaba en todo. Y sus pensamientos rebosaban, se desbordaban y él se sentía agobiado. Pero corría. Corría con todas sus fuerzas y sin mirar atrás. Su cuerpo rebotaba. Las lágrimas se precipitaban al vacío, casi no le pertenecían, nómadas de su rostro, le abandonaban como todo en su vida. Nada le pertenecía. Sólo podía huir, y eso es lo que hacía. Un grito que le nacía de dentro quiso ascender y cuando escapó de su boca sonó atronador, desgarrador. Y él sentía el corazón y el grito, ajenos.

Un perro ladró a su paso.

Tenía que escapar. Nada ni nadie debía distraerlo. Avanzaba como el pájaro que en la penumbra busca la salida. El ladrido, apenas un recuerdo ya.

Recordó a su padre. Quizás estuviese al final del trayecto. Quizás valdría la pena correr.

Correr. Escapar de sí mismo.

Eso es lo que hacía cada día.

Nada ni nadie podría distraerle. Nada ni nadie.

En ese momento, cerró la ventana, dejó de volar. Y soñó.

¿Quién ha dicho que los finales deben ser felices?

DIME

Dime....
dime cuál es tu secreto, ¡maldito!
¿cómo lo haces?
¿acaso es el resultado de un sortilegio?
¿de un maleficio?
¡dímelo!
¿cómo encuentras las claves?
¿de qué astucia te vales?
¿cómo haces para ser sublime?
¿es perversidad lo que te mueve? ¡dime!
Presa de mis palabras,
Fracasada de mis armas,
Plañidera de mis faltas,
aquí, te escribo.
Mas, déjalo ya... pequeño
que es tarde y tengo sueño,
soñaré, que eso sí puedo hacerlo
y quizás mañana,
quizás con empeño
escriba palabras de amor, de pena o de nada.

" Quentin, que amaba no el cuerpo de su hermana, sino algún concepto de honor familiar y (él lo sabía bien), temporalmente suspendido en la frágil y diminuta membrana de su virginidad, semejante al equilibrio de una miniatura en la inmensidad de la esfera terrestre sobre el hocico de una foca amaestrada. Quien amaba, no la idea del incesto que no cometería, sino algún presbiteriano concepto de su eterno castigo: él y no Dios, podría arrojarse a sí mismo y a su hermana al infierno, donde eternamente podría protegerla y cuidarla para siempre jamás, invulnerable ante las llamas inmortales. Él que sobre todas las cosas amaba la muerte, y que quizá sólo amaba a la muerte, amó y vivió con deliberada y pervertida curiosidad, tal y como ama un enamorado que deliberadamente se reprime ante el prodigioso cuerpo complaciente, dispuesto y tierno de su amada, hasta que no puede soportarlo y entonces se lanza, se arroja, renunciando a todo, ahogándose. "

William Faulkner

lunes, marzo 27, 2006

MEME AÑOS

Quieren Hombrefrío y Bito que sea víctima de un meme de años. Y yo lo hago, pero les advierto que mi vida es de lo más plana que hayan podido ustedes leer hasta ahora. No van a encontrar aquí relaciones pasionales, ni acontecimientos bárbaros.


10 años atrás yo
Pues andaba yo por los veintitrés maravillosos añitos. Muy enamorada. Sin un pavo, porque pagaba religiosamente un piso que no me habían entregado aún y trabajando como secretaria del consejero delegado de esta santa empresa desde donde buceo por la web a diario.

5 años atrás yo
con veintiocho años... embarazadísima. Trabajando en la misma empresa, pero ahora en otro departamento (me di cuenta de que terminaría odiando a los hombres si seguía trabajando como secretaria)

1 año atrás yo
Pasando la peor crisis de identidad de mi vida. Uno de los años más difíciles. En esa época si que braceaba a contracorriente.

ayer yo
Paseo para comprar el periódico. Comimos los tres en un Fridays. Después dibujando y escribiendo, tarea complicada porque Mario no me deja (Mario es mi hijo) y solo quiere jugar haciendo alarde del egoísmo innato de los hombres.

5 lugares especiales para mí
Mi casa
La casa de mis padres
París
La Plaza de Callao
Fnac (me tiraría horas allí)

5 mayores alegrías para mí
Mi boda
Mi hijo
Cuando mi hermano pequeño empezó a trabajar conmigo
Cuando mi marido y yo supimos que no éramos siameses y que teníamos personalidad propia y que nuestros caminos no tenían porqué seguir una misma línea.
Ir de concierto

5 cosas que me gusta comer
Cocido madrileño
Paella
Ensalada de rúcula
Toda la comida china
Cuscus

5 juguetes favoritos
Yo destrozaba los juguetes. Descabezaba las muñecas, las maquillaba con bolígrafo. No tenía ningún tipo de cuidado con los juguetes. A mi lo que me gustaba era salir a la calle a jugar y gritar: “Mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡tírame un durooooooooooooooo!

5 víctimas
No quiero decírselo a Josean porque entonces tendría que decírselo también a Ángel Martín y, porqué no a Manuelh, y no sé si les gustará que les comprometa, entonces que lo hagan si les apetece ¿no?

domingo, marzo 26, 2006

ELLA


Bailarina
Originally uploaded by esther_rcab.



Y ella.... ella, voló.

viernes, marzo 24, 2006

TU VOZ

La letanía de tu verbo

que evoca, sin dudar, tu cuerpo

me estremece

sin remedio




silencio





sólo vísteme con el vaho de tu aliento

que en mis labios aún siento


y calla


por dios, calla


que sólo de pensarlo



tiemblo.

jueves, marzo 23, 2006

LA VENTANA

Hoy he cerrado mi ventana.

Me ha costado mucho trabajo hacerlo, pero por fin lo hice.

He necesitado maderas para bloquearla. Las he clavado transversalmente y han quedado bien fijas.

Lo malo es que no entra la luz.



Powered by Castpost

miércoles, marzo 22, 2006

CONVERSACIONES DE UNA HIJA CON SU MADRE VIVA

Ella se da de bruces cada día con la realidad, aunque su tenacidad le ayuda a remontar. No quiere ser vulgar, y algo le dice que ella no lo es, algo encierra en sí misma pendiente de ser descubierto, siente que es especial, por eso en ocasiones, su persistencia puede resultar petulante. No importa. A ella no le importa. Le han enseñado a luchar con ahínco. Lee todo lo que cae en sus manos, o casi todo, e intenta guardarlo en la rejilla de su cerebro, excepto la política, no, eso no le gusta, le aburre. Mal. Intenta cultivarse en otros aspectos, con paciencia, pero con arrojo. Señala frases que aplica a la vida según su conveniencia. Y hoy ha señalado una frase que dice que el estilo es una serie de talentos aunados. Y sueña. Es fácil verla soñar. Suele abrir los ojos para hacerlo bien. Fija su mirada en un punto y se deja llevar y se puede ver perfectamente cómo se eleva. Ella se pregunta por qué razón sus mejores planteamientos literarios sólo vienen en situaciones inverosímiles, casi imposibles. Cuando camina, cuando le hablan y no le interesa lo que le cuentan, cuando se ducha, cuando tiende la ropa, cuando se pinta las uñas. Porqué extraño motivo, cuando coge un bolígrafo entre sus dedos se siente encarcelada, su mente se agarrota. I wanna to see, I wanna to see, I wanna to see this for myself , escucha de camino de casa. Le gusta apuntar cosas en su libreta. Textos. Frases. Palabras. Y piensa dedicar un pequeño texto a la conversación de una hija con su madre viva.

Yo ya no compro de casi nada. Todo el mundo está enfermo, ¿es que no lo ves?. Comemos animales enfermos. Antes, (cuando su madre decía antes, se refería a su niñez) cuando un animal enfermaba, terminaba muriendo y se acababa ahí la historia. Por esa razón sólo comíamos animales sanos. Los enfermos morían. Pero hoy.... ¡ay, hoy...! ¡hoy los curan! Comemos animales curados. No puede ser. Les dan penicilina. Antes, las vacas comían hierba en el campo. ¡A saber Dios qué comen hoy! Pienso... es como si nos comiéramos a nosotros mismos. Y el pescado... ni probarlo, ¡con la de negros que se caen al agua que no llegan a recoger! Yo con un poquito de pan y aceite, estoy lista. Y no es que no me quiera morir, no. Porque de algo hay que morir... Por cierto que yo quiero que me incineren, sí, lo tengo claro. Pero, mira que si estoy aún viva y me duele.... Mejor será que me entierren.

¡Pero mamá, qué cosas dices! ¡Cómo no vas a estar muerta! Si lo estás, es que lo estás.

Vete tu a saber. No sería la primera a la que entierren viva.

Poe.

¿qué?

Nada, mamá. Que si has de estar viva, mejor será que te quemen, porque aunque duela, al menos será más rápido que el que te entierren viva y tengas que esperar a que se acabe el oxígeno.

¿Dónde vas ahora? No has terminado de comer....

Voy... a ver si encuentro una cadena más larga para el perro de la vecina que no para de ladrar. A ver si quiere el destino cambiar el sino de las cosas y que desemboquen aquí.

¡Qué niña más rara!

Especial, mamá, especial.

viernes, marzo 17, 2006

Aquí nos vemos.

Tengo este libro completamente subrayado. Quedan muy pocas palabras sin ser resaltadas en él y es que Aquí nos vemos, de John Berger, es un libro sencillo que nos ayuda a pensar. Este extracto me gusta y creo que merece la pena que lo plasme aquí, para compartirlo con quien lo quiera leer. Para que se sitúen, es una conversación que mantiene un hijo con su madre muerta.

“Hubo un error en el principio, continuó. Todo empezó con una muerte.
No entiendo qué quieres decir.
Un día, cuando estés en mi situación, lo entenderás. La Creación empezó con una muerte.
Dos mariposas blancas revoloteaban por encima de su sombrero. Quizá las había traído con ella, pues no hay mucho que pueda atraer a las mariposas en lo alto de un acueducto.
Pero ¿no se podría pensar que el principio es un nacimiento?, pregunté.
Ése es el error que se suele cometer, y tú has caído en la trampa, como me temía.
¡Todo empezó con una muerte, dice!
Exacto. Y los nacimientos vinieron después. Los nacimientos sucedieron --por eso hay nacimiento—precisamente porque ofrecían la posibilidad de reparar algo de lo que la muerte dejó dañado desde el principio. Por eso estamos aquí, John. Para reparar ese daño.
Pero tú no estás realmente aquí ¿no?
¡Pero mira que puedes llegar a ser tonto! Nosotros estamos todos aquí. Igual que tú y los vivos estáis aquí. Vosotros y nosotros estamos aquí para arreglar algo de lo que se rompió. Por eso devenimos.
¿Devenimos?
Llegamos a ser.
Hablas como si nadie pudiera escoger nada.
Escoge lo que quieras. Lo que no puedes hacer es esperarlo todo.
La sonrisa seguía en sus labios.
Claro.
La esperanza es una lupa inmensa, por eso no permite ver a lo lejos.
¿Por qué sonríes?
Esperemos sólo lo que tiene alguna posibilidad de alcanzarse. Reparemos algunas cosas. Un poco es mucho. Una cosa reparada puede cambiar otras mil.
¿Y?
Ese perro de ahí abajo está atado con una cadena demasiado corta. Cámbiala, ponle una más larga. Entonces podrá alcanzar la sombra y se echará y dejará de ladrar. Y el silencio le recordará a la madre de la casa que quería tener un canario en una jaula en la cocina. Y cuando el canario cante, planchará más. Y cuando se ponga la camisa planchada para ir a trabajar, al padre le dolerán menos los hombros. Así que cuando vuelva a casa bromeará, como solía hacerlo, con la hija adolescente. Y la hija cambiará de opinión y decidirá, por una vez, llevar a su novio a casa a cenar. Y otra vez que vaya, el padre le propondrá al joven ir a pescar juntos....¿Quién sabe lo que puede pasar? Sencillamente cambia la cadena. {...}”


Pequeñas cosas pueden hacer mucho, puede cambiar el devenir de las cosas.

Me gusta y me fortalece esa idea.

Así es que, como digo yo, me la quedo.

miércoles, marzo 15, 2006

SUMA Y SIGUE...

Mañana haré los treinta y tres. Sigo cruzando esa crisis escarpada que creí ficticia, pero que es tan real como la vida misma. Me miro al espejo y soy capaz de verme por dentro, de traspasar mi cristalino. Recuerdo que cuando era adolescente observaba el mañana como si se tratara de un futuro imposible por lo lejano que resultaba, y sin embargo, ha pasado tan rápido... ya no soy esa muchacha.

Miro una fotografía de cuando era una niña y viajo al pasado. Veo mi barrio tan cambiado ahora. Solía bajar los escalones desde el tercer piso de dos en dos y sonaba a galope. Las vecinas salían en estampida a protestar: la presidenta, que vivía en el segundo piso. La llamábamos así aunque su cargo duró un año, como el de todos, pero se quedó con ese mote, supongo que por ejercerlo con encono, cuando no la llamábamos la presidenta, la llamábamos la tetas, que cada uno saque su propia conclusión. La presidenta odiaba el retumbe que los saltos producían en su casa. También salía a protestar la patas que vivía en el segundo piso y la rijas que vivía en el bajo, y que además de cotilla, como todas las que viven en los bajos (menos yo, que soy la excepción que confirma la regla), era grimosa por culpa de las dos eternas lágrimas que habitaban sus ojos. Mi padre decía que era una pitiñosa y yo reía porque me hacía gracia esa palabra que ni si quiera sé si existe.

Enfrente de mi portal estaba la tienda de “Mari la de enfrente” donde yo compraba el donuts de chocolate que me llevaba para el recreo y que cuando sacaba de la cartera estaba tan aplastado como el papel. Raro era el día que no me meaba en clase, siempre lo achaqué a una vértebra que tengo abierta, al menos eso fue lo que me dijo don Manuel, mi doctor de cabecera que ahora está en una silla de ruedas, hace ya la friolera de veintitrés años.

También recuerdo al practicante, don Guillermo, al que íbamos a que nos pusiera esas inyecciones de hierro tan odiosas. Como compensación te regalaba un palito de madera que poco tenía que ver con su materia.

Y don Quintín, el quiosquero. Trabajaba en un cuchitril verde y en él había dulces de todas clases. Antes no existía eso de coger los alimentos con pinzas, así es que él las cogía con sus dedos amarillentos y con largas uñas. Llevaba una boina que le hacía más bajito si cabe. Su familia era como sacada de un cuento de duendes.

Y pienso en mi barrio hoy, tan distinto, con locutorios, supermercados y con vecinos tan distintos a los de antes,... pero allí sigue mi madre... y mi gato y pienso que allí seguirán mis recuerdos, siempre.

Y lo dejo, que me pongo triste.



Powered by Castpost

domingo, marzo 12, 2006

ADIOS


Adios
Originally uploaded by esther_rcab.



Te ruego no te despidas, porque cuando la despedida no es simple retórica, cuando no implica posponer un encuentro, cuando el deseo se extingue en la noche, entonces, es triste, tanto, que duele, araña, saja y mutila; la dimensión de la herida es inmensa, nos traspasa, es desgarro, la despedida que es certera, suena obscena, pero si hay un anhelo, por leve que parezca, un puede ser, un es posible, entonces abrígame con el calor de tu ternura, balancéame con el sonido de tu voz, trasládame con la magia de tu mirada, o miénteme, amor.

jueves, marzo 09, 2006

DECAFABULARIO DE ESTHER

Haciendo un repaso a mi breve, diez para ser exactos, y reciente antología, me doy cuenta de la insistencia que tiene mi subconsciente para tornar todo lo que pienso en algo triste y oscuro. Y no me queda más remedio que preguntarme porqué extraña razón mi voluntad trata de tiznar todo lo escribo en relatos melancólicos. Más de una vez me he dicho a mí misma: no Esther, esta vez vas a escribir algo alegre, donde los colores brillen, donde la luz venza a la oscuridad, donde los personajes irradien alegría y buenos sentimientos. Pero al final, siempre al final, se produce el giro de ciento ochenta grados, ¿por qué? ¿porqué siempre tengo que suicidar a mis personajes, asesinarlos o hacerlos desgraciados? ¿porqué me gusta tanto ese toque siniestro en mis cuentos? No lo sé. Al principio mi familia cuando los leían me miraban con extrañeza y me aconsejaban intentar ser algo más alegre, se preocupaban por mi destino, ¿no confiaban en mi equilibrio mental?, creían que había algo oculto en todo esto. Ahora, ya que están más acostumbrados, cuando les insto a que los lean, me dicen: es que hoy estoy de muy buen humor...

Vaya. Y a mi me encanta que mis personajes sean tan particulares, con sus defectos pero tan atractivos. Todos tienen un lado sombrío, y es ese lado, el que más me atrae de ellos porque llega a ser mágico.

En fin... que si tuviera que comparar mis textos con una canción lo haría con esta.

A ver qué os parece.


Double Dare

Powered by Castpost

lunes, marzo 06, 2006

AL DESPERTAR

...y cuando abrí los ojos, pude comprobar que aún seguía sobre la mano del gigante. Y aunque mi cuerpo temblaba, osé a levantar la vista y advertí que el gigante me miraba, y había en su mirada cierta ternura a la que no estamos acostumbrados los humanos, quizás resultado de la soledad.

Y entonces le sonreí, y él me sonrió, y ahora somos inseparables.

Chico y chica


Chico y chica
Originally uploaded by esther_rcab.



Y cuando ya eran una misma persona, cuando se fundieron en un solo cuerpo, cuando se confundía sudor y saliva...


la voz de un niño dijo


-¿mamá, papá, qué hacéis dentro del armario? Es que quiero cenar...

domingo, marzo 05, 2006

RATI


Rati 1
Originally uploaded by esther_rcab.




Rati 2
Originally uploaded by esther_rcab.



Aquel día de nubes repujadas, una muchacha se asomó, desde el exterior, para ver ese lugar que tanto interés despertaba en ella. Primero, se cercioró de que no era observada por nadie, y después, puso sus manos sobre el alféizar de la ventana y tomó impulso. Aunque era un lugar oscuro, pudo comprobar cuando sus pupilas se hubieran acostumbrado a la penumbra, que allí los colores, sobre el negro tenían un brillo distinto. Por eso, y porque el verde resaltaba entre el resto, decidió quedarse.

Sé que no eres tú ninguna de las dos, pero después del trabajo que me ha costado, he decidido colgarlos. Piensa que es algo subjetivo y que todo depende de los ojos con los que se mire.

jueves, marzo 02, 2006

aT M os Ph Ere

Atmosphere

Powered by Castpost

Ya hace veinticinco años desde que Ian Curtis se colgara por el cuello en el comedor de su casa... y ésta es la música que él creaba... y todo... por amor...

o por desamor...

por amor, al fin y al cabo.


"Creo que los sueños siempre acaban
no se elevan
sólo descienden
pero ya no me importan más.
He perdido la voluntad de querer más".

(Ian Curtis)



Me muero por que me hagas el amor.

Sueño que hoy te veo y que no hablamos.

Sueño que tus labios buscan los míos y beben de ellos.

Sueño que tus manos me desnudan y me acarician, recorriendo mi cuerpo limpio.

Sueño que me moldeas .

Sueño que tus manos bajan por mi vientre y se detienen, curiosos , y se empapan.

Y sueño que me envistes infinitamente suave.

Sueño que te siento y escucho tus palabras rotas.

Sueño que me deshago y siento que me inundas de calor y mi cuerpo se llena de ti y entonces sueño que me ahogo en llanto, que el abandono me arrastra y sueño que te amo en silencio...


y sueño...


que te pierdo.