“Si no te equivocas de vez en cuando, es que no lo intentas”.
Esther Cabrales (Madrid, 1973). Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
jueves, junio 02, 2016
miércoles, junio 01, 2016
Poner orden
Intentaba poner orden en mis pensamientos, como si de una caja llena de cachivaches, de hoy y de ayer, se tratara. Y qué mejor modo de hacerlo que poniendo orden entre mi colección de libros. Orear algunos de ellos, dar cabida a otros. Por algún defecto mío que aún ignoro, acumulo toda la poesía en un solo estante y me sirvo de criterios de orden muy estrafalarios, como colocarlos en parejas amorosas, digamos Ingeborg Bachmann junto a Paul Celan o, se me ocurre, Única Zürn junto a Hans Bellmer. También sitúo cerca de Anna Ajmátova a Marina Tsvetaieva, en fin, esa clase sentimental de orden. Conviven en aquel estante entre setenta u ochenta libros de poesía que, ante la imposibilidad de permanecer en una fila única, se han visto en la necesidad de ocupar una segunda, ocultando la presencia de autores muy importantes en mi vida. De modo que, para alcanzar a Novalis, tengo que quitar de en medio a Cristina Peri Rossi. ¿Decir “los autores más importantes de mi vida” no es decir un disparate? Viniendo de mí, es posible. Libero, pues, una estantería para acomodar esos libros apelotonados. Decido llevar a esa balda libre a mis poetas predilectos. Aníbal Núñez, Joyce Mansour, Ana Cristina César, Alejandra Pizárnik y, recientemente, Juan Bonilla. Ahora, contando esto, me doy cuenta de que olvidé rescatar a Wislawa Szymborska. Al llegar a casa la trasladaré a un lugar privilegiado.
lunes, mayo 30, 2016
81 casillas
jueves, mayo 26, 2016
La vida vivida
miércoles, mayo 25, 2016
El columpio
martes, mayo 24, 2016
Dibujar a Ajmátova
Cómo dibujar a Maiakovski sin reparar en Ajmátova, en sus ojos verdes, en su tierra blanda. Sé que os sorprende que no me detenga en Lily Brik. Os diré por qué. A Lily la tenía, a ella y a Osip. Tenía el pack completo, pero a la acmeísta la deseaba, aunque lo expresara tan violentamente. Sabía que, de conseguirla, caería muerto de amor. Cuando Maiakovski se transparentaba tenía una Ajmátova desnuda por corazón.
domingo, mayo 22, 2016
viernes, mayo 20, 2016
Amor controlado
jueves, mayo 19, 2016
Ver
martes, mayo 17, 2016
Fantasía
Creo o no creo.
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...
-
T odo empezó mañana , cuando la niña rica se pregunta, mientras contempla sus dedos de porcelana qué hubiera sido de ella de haber nacido al...
-
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...



