domingo, julio 11, 2010

Ser un hueco en lo más blando de la carne. Ser boca negra del canto desconsolado
y arroparme en el cálido silencio del adentro.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...