viernes, septiembre 22, 2017

Qué

¿Y qué
si todo esto nos aniquila?
¿y qué
si se suicidan nuestras bocas?
¿qué cosa tan tremendamente abominable
qué mal
podría hacernos
un triste e imbécil beso?

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...