jueves, octubre 14, 2010

aúlla el tiempo
más allá del jardín de invierno
un lobo enloquecido que persigue a las niñas
revienta el llamador de ángeles
cae la nieve
mi tapia herrumbrada se desmorona lenta
me sirvo un café

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...