martes, octubre 28, 2008

Distancias

Entre tu vida y la mía

existe un espacio de tiempo yermo,

que nos secciona

y nos prodiga

en una falsa cercanía

de fantasmas. Distancias.

Soy un cuerpo incorpóreo

de materia etérea.

Tócame. No me toques.

El camino es largo

para quien lleva en los ojos

una venda negra y certera.

Avanzo ciega por un camino baldío

esperando encontrar tu presencia,

y rozar las espinas de tu lengua con la mía.

Salvo distancias, turbada,

espinas, llagas,

y la lejanía no calma

este dolor de abandono

que se instala en mi cama.

Es la distancia la que me salva

de tamaña agonía.


Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...