miércoles, enero 27, 2016

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Es preciosa
esta tarde amarga.
Uno desearía fumar
hasta morir.
Envolverse
en el humo lento.
Y callarlo
todo.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...