Regreso,
esta vez para quedarme
en este cielo limpio
de manos abiertas,
sonrisas y besos,
de asedios que hieren dulcemente
y recibo el consuelo de los adioses
jamás articulados;
los guardo en un estuche al que prenderé fuego durante el ocaso,
y arderán las voces
--¿he dicho voces cuando quise decir silencios?--
los ojos aniquilados,
nuestros corazones prenderán
como el vasto papel escrito y olvidado en un sótano,
en la soledad de la bandeja de entrada, tal vez
amontonado en la papelera, junto a las facturas de luz de agua de ofertas de adsl;
el humo, cuerpo sin cuerpo,
que envuelve y ahoga,
irrespirable
calará mis sueños,
pues eso es morir y, sin embargo, continuar soñando.
Esther Cabrales (Madrid, 1973). Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
jueves, noviembre 12, 2015
regreso, esta vez para quedarme
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Creo o no creo.
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...
-
T odo empezó mañana , cuando la niña rica se pregunta, mientras contempla sus dedos de porcelana qué hubiera sido de ella de haber nacido al...
-
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...