viernes, diciembre 12, 2008

Primeras luces

Una arteria de neones –blancos, rojos-

divide la ciudad en

hemistiquios urbanos,

mientras la

noche

se

arquea

sobre su vientre

hasta desaparecer.

Creo o no creo.

Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...