viernes, agosto 25, 2017

Virginia Woolf

¿Quién sabe lo que somos, lo que sentimos?

¿Quién sabe, ni siquiera en el momento de la intimidad, si esto es el conocimiento?

¿No se echan a perder las cosas al expresarlas?

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...