miércoles, noviembre 25, 2015

Sentirse poeta por dentro y por fuera

Sentirse poeta por dentro y por fuera.
Un ser.
Nada fácil.
Incómodo.
Es un no encajar en el puzzle.
Sentirse pequeño. 
Ajeno a todo y, paradójicamente, implicado en todo.
Una maldición que te absorbe y te engrandece y te hunde.
Es un problema.
Un mirar raro.
Un enfermar de palabras signos significados.
Una indagación no resuelta.
Un honrar al padre a ti mismo.
Es dignificarse.
Responder con versos en francés.
Una hermosa obsesión.
Una condena que te escupe fuera del entorno.
Sentir pequeñas las palabras.
Sufrir.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...