domingo, octubre 29, 2017

Yo aquí.

Yo aquí. Cuánto de mí hay en este mundo, en esta casa, en este cuarto, pregunto. Yo leyendo, yo escribiendo, yo dibujando, riendo con mi hija, charlando con mi hijo, pensando, esperando a mi marido, pensando, pensando. Yo, yo, yo. Me canso. Me harto de mí. Busco refugio en los libros. La lectura es mi hogar. Es un lugar agradable donde siempre puedo volver. Pero escribir ¿qué es escribir? Escribir es exigirme palabras. Palabras justas y necesarias. Escribir es abrir una senda. Internarse en un bosque. Encontrarse entre espantos. Es morirse desangrado. Renacer. Y volver a la senda. Internarse en un bosque. Encontrarse entre espantos.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...