miércoles, abril 01, 2009

¿Y si nos sentamos y nos abrazamos?

¿y si dejamos de hurgar con el dedo nuestra alma avarienta?

¿y si vemos una peli y olvidamos las fotos rasgadas?

Si te quedas esta noche, no tendrás que volver mañana,

y yo no me quedaré esperando alerta

al sonido de unas llaves,

al murmullo del ascensor,

a la ansiedad de tus pasos.

Si te quedas

no hará falta el adiós al que rehuyes.

Si te quedas, parábolas en mi boca.

Qué frío hace en ese cuerpo.

Imperturbable otoño.


Qué máquina me conduce y por qué caminos

No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal  y como  lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...