sábado, diciembre 11, 2010

Ser

Niña cosida a un lazo.
Niña excesiva
de prominentes axilas.
Niña oblicua –mirada pájaro-.
Niña transida.
Voz agarrada a un alambre.
Labios cimbreantes
de niña temerosa.
Niña bruja.
Niña que traza truques transversales.
Niña olvido.
Geometría perfecta abocada al derrumbe.
Ruina de niña cansada.
Vientre esfera,
cortejo de esperanzas de niña asomada al bosque.
Niña turbada por el espectáculo
de tantas mujeres vestidas con velo.
Niña, al fin y al cabo.

Qué máquina me conduce y por qué caminos

No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal  y como  lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...