miércoles, diciembre 02, 2009

no ser yo...

no ser yo
para hablar desde mi

bajo la negrura
otra Esther
con grandes bosques
en donde los lobos
lloran

una puerta
tras la puerta

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...