sábado, septiembre 25, 2010

Aquellas tan otras.
























Cuando me aburro hago cosas como esta. La portada y contraportada de una pequeña e insuficiente antología del suicidio.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...