Aún conservo una nariz de payaso de color verde.
También un bote de arena de playa nocturna.
Guardo un libro de relatos.
Sus pastas son moradas.
Duerme entre la poesía.
Aún me estremezco cuando huelo las lilas de aquella inmóvil verja.
Cuando las hay.
Siempre sonrío.
A veces lloro.
Leo Todas las almas.
Leo Un cuarto propio.
Leo Noventa y nueve poemas.
Leo y leo.
Esther Cabrales (Madrid, 1973). Poeta. Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Qué máquina me conduce y por qué caminos
No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal y como lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...
-
Pesa . El verano, digo. Me había reservado, con la ilusión de una niña, un par de libros de lectura. Saben de mi devoción por ciertos autore...
-
Tal vez la vida sea sólo eso. La lectura de aquel libro. Escribir un verso, probablemente mediocre. Subrayar frases hermosas con marcadore...