viernes, abril 04, 2014

Pájaros

Todo bien por aquí. Ningún signo de ruina. Si acaso, mencionar algún síntoma como la presencia de pájaros erráticos uncidos al iris de mis ojos, picoteando –presumiblemente- mijagas de alguna visión captada de soslayo de dos sombras besándose.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...