viernes, agosto 13, 2010

Dibujo sobre un poema de Isabel García Mellado

la persona en la que resido se despereza
aclara la luz con el origen de sus manos
y clava el día en un poste enmohecido (casi verde)
ballenas inmensas color blanco surcan el cielo
este cuerpo brilla y nadie es capaz de verlo
el sonido del río se esconde detrás de las paredes,
todos los bosques del mundo susurran estos pasos
ahora, la mañana entra conmigo y se sienta a mi lado
insoportablemente hermosa, igual que la inocencia
la persona en la que resido
empieza a adquirir los miedos básicos:
muerte, amor, sombras, fuego
después de haber comido me convierte en gaviota
y cerramos el trato casi sin darnos cuenta
las olas que nos cambian a través de la vida
destierran las certezas y me acunan,
aquí cabe otro cuerpo,
una ciudad de estrellas,
la yerba hecha instrumento,
el horizonte
aquí parís descansa con todos sus colores,
londres enciende neones,
berlín sigue creciendo
la noche avanza deslizando sus ruidos
como una marea con sus peces
el brillo de este cuerpo se rebela y después hierve,
alguien
desde algún sito al final de una calle
se da cuenta y se vuelve
la persona en la que resido acurruca los nidos
en el refugio azul que contienen sus sueños,
apaga la luz con el origen de sus manos
y piensa en el sentido de lo inmenso:
plata, fogón, lluvia, sendero

martes, julio 20, 2010

noche cerrada

No sé cuánto camino
llevamos recorrido
ni cuánta sombra
ni cuánta luz hemos dejado lejos.
J.A. Valente

es curioso
recién descubiertas
en la ventana perforaciones

mientras lloro
replegada
un ejército de perfectas luces

detrás todo es oscuridad –detrás del atrás-
excepto la luz del filamento
que se cuela hasta tocarme
como una lengua y sus barcas de polvo
flotando, horas
tal vez dos o tres
el rumor de vuestras voces
las preguntas
lenguaje reiterativo a la sombra
o pensamiento maraña
el recuerdo de nuestros días
la urgencia de tenerte más
cerca que cuando estás cerca
más dentro que cuando estás dentro
quizá he perdido la cuenta
y han pasado los años amaneciendo
y tú ahí, a mi lado
cómo arreglar –cómo- el silencio
cómo reparar la enormitud
cómo saber
cómo

domingo, julio 11, 2010

Ser un hueco en lo más blando de la carne. Ser boca negra del canto desconsolado
y arroparme en el cálido silencio del adentro.

jueves, julio 08, 2010

Sólo después...

como harapos
con los ojos bien abiertos
–estáticos, no vaya a ser que alguien crea que estamos vivos-
y los puños apretados hasta uñarnos,
aguardamos en silencio
la lenta evasión de la noche.
Como harapos, respiramos, medio rotos.
Y soñamos contigo, niño imaginario,
mientras el cielo llora.

Creo o no creo.

Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...