jueves, enero 14, 2010

Elegía del dolor


si no, sospecharé que me pusistes
en tantos bienes porque deseastes
verme morir entre memorias tristes.

(Soneto X. Garcilaso de la Vega)


Lejos,
tu cabello enredado entre los esqueletos
del camino
y una tiara con crueles flores de polvo adornando tu verdor.

Ya andarás lejos, querida mía,
escucho tu risa coqueteando en otra piel
otra víctima de tus ojos
y echo de menos aquellos días violentos
sobre la cama infectados de alcohol lejos ahora la inocencia

el dolor me devora a bocados
mientras te espero inútilmente en este viejo sofá
solo
tu voz me llega arrastrada por un viento enfurecido de insolencia
el mismo que me arranca esta carne que rechazas con rabia
y escupes
palabras de pasión fingida para beber
sólo para beber
ese eterno esplendor que ya nunca jamás regresará a mi casa.

domingo, enero 10, 2010

domingo, enero 03, 2010

Introito


Un pez de plata
se come la punta de la luna
iluminándose por dentro.
Como en el grito de tus poemas,
los grandes se comen a los pequeños,
para después eructar un exquisito plancton poético.

Sé de tu tendencia a ingerir
esa clase de migajas.

Te delata el raigambre de tu aliento,
y la voluntad de estilo
al recrujir la voz
cuando distraídamente dices poema.

jueves, diciembre 31, 2009

Flores de vida, de muerte, de espera.

Y entonces, Praga,
en mis manos,
adiós
con el frío en los dientes
y el miedo en el pelo.
El lenguaje de Tzara
reconcomiéndome por dentro.

De nuevo, el retrete
cuajado
de rabiosas amapolas.
La espera se hace
silente poema.

miércoles, diciembre 23, 2009

Poema infinito

ayuda
por favor ayuda para esta vida
ayuda
por favor ayuda
para esta vida
ayuda
por favor para
esta vida
ayuda por
favor para
esta vida ayuda
por favor
ayuda por favor
para esta vida
ayuda


Poema del dolor que puede ser recitado infinitamente en una esquina de la calle Serrano.

lunes, diciembre 21, 2009

Aquella música.


Detestaba su música.

Así que le arrastré hasta el corazón del bosque, y allí, cavé profundo, dejándole ovillado junto a su violín, bajo la tierra mojada, entre corcheas lamiéndole la cara.

Cuando matas, el frío no existe. Deseaba glorificar mi crimen con un baño en el lago, completamente desnudo, ofrendando mi blanda carne a la luna, pero los lobos, convocados por el aroma, han seguido mi rastro, lamiendo vorazmente la nieve roja.
Me encuentran para saciar su hambre. Mi sangre es menos roja, pues se diluye y se orilla en la nieve, donde busca aquella música asesinada.
(La imagen pertenece a Domingo Hidalgo)

viernes, diciembre 11, 2009

Yo siempre quise tener un poema que se titulara Arte poética.




Arte poética.

Y pregunto por el otro,
ese que me exige
en el espejo de la palabra.
Ventana del mundo
que pernocta en mi escritorio
como una prótesis de vidrio y sus voces,
una montaña de decisiones
que me resumen en un pequeño milagro
y retiran el velo
que me cubre la cara para mostrarme
como una revelación contenida
-mi yo misma-
cuando pienso en verso
o digo tu nombre.

jueves, diciembre 03, 2009

Llovía.

A mi padre
que mora en la lluvia cansada.


Llovía.
Desde entonces, siempre llueve
tristemente,
llueve tu piel tu cabello llueven tus huesos
La lluvia me cala
y huele la madera a mojado a tierra mojada a ti mojado
Los días grises traen
tu imagen a mi memoria tus manos
duras esa última mirada
Llovía
como diciendo adiós
tú sabías que era una despedida y llovía
con furia con miedo con angustia todo se empapaba.

Nos gustaba escuchar las gotas bajo la tela
cuando la lluvia no era muerte,
sentirnos protegidos en casa
calientes felices junto a la ventana
y un pitillo mordido una copa acabada.
Me gusta que llueva, con tristeza
miro el suelo mojado mientras te camino despacio.
Huele a flores a tabaco a ti mojado
y llueve sin agua porque ese día llovía
y desde entonces, siempre llueve
tristemente.


Yann Tiersen - Point Zero

Creo o no creo.

Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...