viernes, junio 16, 2017

Lo desconocido
lo que nos habita
con el sigilo de una célula maligna
y que apenas sólo relampaguea
en esta terca búsqueda inocente
de nosostros mismos
atravesándonos la garganta
dejándonos
sin habla.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...