miércoles, marzo 23, 2016

Quiero

Quiero pensar
que la vida real
no es la de tu última conexión
mientras duermo profundamente.
Esa presunta vida
de mujeres loquísimas y bellas,
esclavas.
La de conversaciones
a punto de quemar la voz,
al filo de la palabra,
de las que matan y resucitan y
vuelven a matar,
o quizás de verdadera literatura,
la de alcohol y humo y alumbramiento,
de hallazgos y revelaciones,
faulkerianos, maupassantianos, pitolianos o borgianos.
What are you
talking about?
Quiero pensar
que la vida real
es la del último libro que estoy leyendo,
la de comprar leche y café,
y por qué no, leguminosas.
La de amanecer muy temprano
con el propósito de trabajar para otro
y dejarte los ojos y la vida en ello.
La de mirar a través de la ventanilla del tren,
y divisar una hilera de pájaros
sobre un cable de alta tensión.
La de llorar pero también reír.
La de caminar entre tanta gente
y regresar una y otra vez.
Quiero pensar
que la vida real
es, simple y llanamente,
esta deriva, de no saber.

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