viernes, marzo 11, 2011

El hombre insignificante.

Tuvo que morir para que reparasen en él.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...