Esther Cabrales (Madrid, 1973). Poeta. Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
miércoles, marzo 09, 2011
Cruje la tarde.
Buscando la sombra, encuentra gran un árbol. Centenario quiero que piensen. En su base, un colchón de hojas secas. Se sienta. Es pesado su talego. Cruje la tarde. Vuelan insectos ocultos. Reposa su espalda en los gruesos nudos del recio tronco. Son lazos ancestrales vestidos de musgo. Abigarrados de tiempo. Se baja la boina hasta ocultar sus ojos. Mordisquea una brizna de hierba. Cruza los brazos. Y duerme. Pasa la tarde y el hombre, entre sueños, es abrazado por las ramas del árbol. Una mano le tapa con calma la boca. Es una mano vasta y ruda de madera despiadada. Poco a poco, el hombre se hace árbol. El árbol robustece. Cruje la tarde.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Qué máquina me conduce y por qué caminos
No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal y como lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...
-
Pesa . El verano, digo. Me había reservado, con la ilusión de una niña, un par de libros de lectura. Saben de mi devoción por ciertos autore...
-
Tal vez la vida sea sólo eso. La lectura de aquel libro. Escribir un verso, probablemente mediocre. Subrayar frases hermosas con marcadore...
No hay comentarios:
Publicar un comentario