viernes, abril 09, 2010

Poema sobre una muchacha que cruza el paso de peatones de Cibeles muy temprano.

Cada mañana
se la puede ver
calle arriba
en su bicicleta.

Quién fuera
romántico alemán
para ensalzar
su trágica belleza

y no fijarse
tan sólo en su valle
en sus bosques
en su llaga

o acaso
–oh-
en su tierna y cálida

habitación rosada.

Nota añadida el día 12/4/2010: Poema sometido a cambios constantemente. Poema eterno. Inacabado. Poema roto. Poema.

2 comentarios:

PÁJARO DE CHINA dijo...

Entre la bicicleta roja y la llaga, toda la melancolía ... Preciosura.

Anónimo dijo...

Buenísimo. No entro mucho, pero cuando entro...

Besos, amiga.

Pepe.

Qué máquina me conduce y por qué caminos

No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal  y como  lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...