
Esther Cabrales (Madrid, 1973). Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
domingo, enero 18, 2009
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10 comentarios:
Mi musicalidad también es ruptura. debe serlo.
La continuidad no es una historia, la narración nace del conflicto.
Precioso, me gusta tu "ruptura" y ese fantasmal silencio...Besos
Precioso, me gusta tu "ruptura" y ese fantasmal silencio...Besos
la intuición y las letras,
no hay banda en el club silencio
y sí poesía
http://www.mulholland-drive.net/pics/studies/silencio_entrance.jpg
sobre todo entonces
Lo que me pregunto y no acabo de creer es que tu musicalidad pueda ser ruptura, ¿acaso se hace con cacerolas y cascabeles de gato?
es ruptura porque es silencio
los silencios no tienen que significar rupturas.
Si, entiendo. En una partitura también hay silencios.
La corchea, o semidifusa, sale de escena, se mece el cabello, seca el sudor, respira
Y vuelve a entrar para continuar el concierto, de otro modo quizá, pero todo el mundo sabe que las partituras musicales existirán después de nosotros.
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